Prólogo

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Alguna vez sentí que estar con él era incorrecto...

Por más que en mi estómago revolotearan mariposas al verlo, había algo en mi interior que me ordenaba darle la espalda y desaparecer.

Muchas cosas pasaron por mi mente hace años, cuando aquel enigmático hombre apareció en mi camino, de una manera inesperada ; y sin esperar invitación estaba dispuesto a quedarse.

Más yo tenia algo claro,no me convenía
y tenía que hacer todo lo posible por alejarlo o él acabaría arrastrándome a las más profundas sombras de su mundo, donde los rayos del sol son un privilegio.

Y si.

Estuve al borde de darme la vuelta y correr, por un momento estuve a punto de dejar que la parte racional de mi cerebro actuará en lugar del corazón.

Pero vamos, al final, la oscuridad ganó, ese hombre me consumió por completo y me arrastro al fondo de su abismo.

Cedí, primeramente me atrapó,  su fragancia, un aroma intenso a madera, que me recordaba a los cedros de Asheville.
Una ciudad donde crecí los primeros años de mi vida, rodeada por una pequeña pero acogedora familia.
Con un toque de bergamota, que me traía a la mente los árboles cítricos del Golden Gate Park.

Pero no  fue la familiaridad que sentí con la que me atrajo, también fue la forma en la que me recitaba versos de amor como un poeta abnegado, los cuales, me hacían delirar mientras me perdía en el intenso azul de sus ojos.

El azul en ellos era tan similar al cielo cuando avisa que se avecina una tormenta.

Mi tormenta.

Una que llegó con una sonrisa de ángel y mirada de demonio.

Muchos piensan que me lamento.

Pero, ¿A quien engaño?
Por más que me cuestione todas las mañanas, no sería capaz de arrepentirme.
Porque...¡Maldición! Ha sido la mejor decisión que he tomado en todo mi pobre existencia, desde ese día mi vida
ha dejado de ser miserable y a este pasó, creo que las diosas griegas me tienen envidia.

Y no lo digo solo por los lujos, que cada día van en aumento, lo digo por los tratos.

Al fin de cuentas. ¿Qué mujer no desearía un hombre 100% devoto a ella?

Y si me dieran opciones distintas, volvería a elegir la misma.

Ser la esposa de el hombre más peligroso de todo French Quarter.

Más bien de todo Estados Unidos.

Se que en cualquier vida, volvería a caer en sus brazos, sus mentiras y sus alabanzas.

En Steven Santangelo, el hombre que me ha robado el alma , y al vez, me ha devuelto a la vida.




LA VENDETTA [Los Santangelo]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora