El castillo de Thalerion se alza como una corona clavada en la cima de la montaña:
frío, imponente, forjado con piedra negra y adornado con oro extraído de las venas de la tierra.
Desde sus torres se ve todo el reino... aunque desde allí abajo, nadie alcanza a ver la verdad.
Dentro, todo funciona como un reloj:
la servidumbre camina en silencio, los guardias patrullan con precisión, y los nobles —vestidos como si la guerra nunca los fuera a alcanzar— repiten frases vacías con sonrisas bien ensayadas.
Nada escapa al control de la reina.
Nada... excepto su hija.
—¡La princesa ha desaparecido! —gritó una sirvienta, pálida como la luna, dejando caer una bandeja de plata que resonó como un grito en los pasillos.
Y el caos siguió, con damas corriendo, soldados revisando las habitaciones y consejeros murmurando sobre "seguridad nacional".
Pero la princesa no estaba en el castillo.
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A esa misma hora, bajo un sol tibio y un cielo sin nubes,
una niña de trece años descendía por una colina trasera, con las botas cubiertas de barro y el corazón latiéndole como un tambor.
Sereyna —la hija no deseada de la reina, la futura heredera del trono— se movía entre los matorrales con la agilidad de quien ha huido muchas veces antes.
Llevaba un vestido rasgado, una capa prestada, y una risa muda que solo aparece cuando se desobedece por placer.
Esa mañana no quería tutor, ni clases de etiqueta, ni discursos sobre obediencia.
Quería oler pan recién horneado, hablar con alguien que no le hiciera una reverencia... y ver el pueblo con sus propios ojos.
El mercado olía a especias, cuero y humo dulce.
Los niños corrían descalzos, las mujeres regateaban con los comerciantes, y los juglares contaban historias donde las princesas no eran prisioneras de palacio.
Nadie sospechaba que la muchacha que comía manzanas robadas y jugaba a las cartas con un anciano ciego era la misma que, algún día, sentaría su nombre en el trono más temido del continente.
Nadie... excepto un gato negro que la seguía desde la colina.
Y aunque Sereyna aún no lo sabía, esa sería la última vez que escaparía del castillo sin que algo antiguo despertara para seguirla.
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El Reinado de una Bruja
FantasySereyna nació para heredar un trono... pero su magia podría destruirlo. En el reino de thalerion, la riqueza se mide en oro, la obediencia es ley, y la magia está prohibida. Sereyna, la hija no deseada de la reina, esconde un poder que no pidió y un...
