La luna se alzaba sobre la Finca Valois como un ojo de plata indiferente. Desde las sombras de un roble centenario en la colina, dos figuras observaban el esplendor de la fiesta de la cosecha. La mansión era un faro de luz y música en la oscuridad de la noche, un nido de nobles ebrios de poder y vino.
Para una de las figuras, era el escenario de una batalla silenciosa.
—Toda la alta sociedad de la región de Aethelred está reunida, Lady Alpha —susurró Nu, su cuerpo enfundado en un traje de slime negro que se fundía con la noche—. La seguridad es formidable. Guardias personales, caballeros de la casa Valois y... ellos.
Alpha, la líder de facto de Shadow Garden, asintió, sus ojos azules como el hielo analizando cada punto de entrada. Su cabello rubio, atado en una elegante trenza, brillaba débilmente bajo la luz lunar.
—El Culto no escatima en precauciones cuando sus planes están a punto de dar fruto. Nuestra inteligencia indica que esta noche distribuirán la "Lágrima de Diablos", un suero alquímico mezclado en el vino de la reserva especial. No es letal, pero corrompe sutilmente la magia del bebedor, haciéndolo vulnerable a la sugestión. En cuestión de meses, el Culto controlaría a la mayoría de los lores de Aethelred sin desenvainar una sola espada.
Su voz era tranquila, pero cargada de una gravedad absoluta. Recordó las palabras que su maestro, Shadow, le había dicho unos días antes, cuando ella le informó sobre los vagos rumores que habían recopilado. Él había estado mirando una botella de jugo de uva barato con una expresión de profundo pensamiento.
«El verdadero veneno no está en la bebida, sino en la ignorancia de quienes la sirven».
Una frase tan críptica como profunda. Para Alpha, el significado era claro: el Culto se aprovechaba de la arrogancia y la ceguera de la nobleza. Su maestro lo había visto todo desde el principio. Su misión era honrar esa sabiduría.
—Nu, iniciarás la Fase Uno. Infiltración a través del ala de servicio. Yo entraré por el balcón principal. Nos reuniremos en la bodega inferior en veinte minutos. Nuestro objetivo es el alquimista Marius y su creación. No dejes testigos.
—Entendido —respondió Nu, su figura disolviéndose en una mancha de oscuridad.
Alpha respiró hondo, en su mente un torbellino de tácticas y contramedidas. El destino de una región entera dependía de su éxito. Como siempre, actuaría como la espada de Shadow, precisa e infalible.
Mientras tanto, en el corazón del bullicio, un joven de apariencia anodina ajustaba su monóculo con un aire de importancia fabricada.
—Mmm, intrigante...
Cid Kagenou, bajo el alias de "Monsieur Noir", el sommelier más misterioso y (auto)proclamado del mundo, sostenía una copa de vino tinto contra la luz de un candelabro.
«¡Perfecto! Nadie sospecha nada. Este disfraz de experto en vinos es infalible», pensó para sí mismo, encantado con su propio ingenio. «Ahora, ¿dónde demonios está? La razón por la que me colé en esta fiesta aburrida... el legendario Vino Fantasma».
Había leído sobre él en una revista de cotilleos que encontró tirada. Un vino tan raro que solo se servía una vez cada década, en la fiesta de la cosecha de los Valois, y únicamente a los invitados más dignos. La descripción era irresistible: "un bouquet que evoca el eco de una estrella moribunda y un sabor que susurra los secretos del tiempo". Pura poesía chuunibyou. ¡Tenía que probarlo!
YOU ARE READING
Shadow Garden Chronicles
FanfictionÉl cree que está persiguiendo el postre más legendario del reino. Ellas creen que está desmantelando una conspiración que amenaza con derrocar a la monarquía. "Shadow Garden Chronicles" es una colección de historias cortas que exploran las innumerab...
