EL DESPERTAR DEL REY Y LO QUE SINTIÓ

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En el siglo XXI, las coronas no se llevaban en la cabeza, sino en el apellido.

Balduino IV tenía 24 años. Era el último heredero de una antigua casa real convertida en símbolo nacional. Vivía rodeado de lujos, cámaras y protocolos... pero por dentro, estaba vacío. Su cabello rubio caía con elegancia sobre su frente, sus ojos azules eran fríos como el hielo. Alto, atlético, perfecto... pero incapaz de sentir absolutamente nada.

Desde que nació, los médicos no podían explicarlo. No reía. No lloraba. No se enojaba. Ni el amor de su madre ni las lecciones de su padre lograban tocarlo.
-Un día -le decía su padre- conocerás a alguien especial. Y entonces, hijo mío, entenderás lo que significa vivir. Pero cuando llegue ese momento... lucha por ella. No la dejes ir.

Durante años, esas palabras fueron solo ruido. Hasta ese día.

Balduino estaba solo, como siempre, mirando por la ventana de su torre de cristal. Observaba la ciudad moderna, las luces, los autos, los transeúntes, los colores. Algo en su pecho palpitó. ¿Curiosidad? ¿Impulso? No lo supo. Solo actuó. Se colocó una chaqueta común, ocultó su rostro con una gorra y salió del palacio sin escolta.

Nadie lo reconoció. Caminó entre la gente sintiendo solo el frío del viento. Hasta que, de pronto...

¡Choque!

Volteó rápido. Una chica había chocado contra él. Retrocedió un paso. Era como si el mundo se hubiera detenido un segundo. Ella lo miró con sorpresa.

Tenía el cabello crespo, muy largo, como una nube salvaje que enmarcaba su rostro claro. Ojos marrones llenos de vida, curiosidad y luz. Su ropa un uniforme escolar : falda celeste muy corta, camisa blanca apretada, corbata celeste suelta, pulseras rosas, calcetines con encaje, zapatillas negras y una mochila rosita colgando de un solo hombro. Despreocupada. Real.

-¿Estás bien? -preguntó, extendiéndole la mano 🫱 con naturalidad.

Balduino tomo Su mano... vio sus ojos... escucho su voz...

Y entonces ocurrió.

Su pecho ardió. Su garganta se cerró. Sintió un calor incontrolable. Mariposas. Un nudo en el estómago. Los sonidos de la ciudad se hicieron más fuertes. Sus piernas temblaron.
Por primera vez en su vida...

Sintió.

Ella sonrió y, sin saber quién era, se alejó caminando. Perdida entre la gente. Sin mirar atrás.

Pero Balduino no pudo moverse. Se quedó ahí, como si le hubieran robado el alma y luego se la devolvieran llena. Dolor, emoción, deseo, miedo, esperanza. Todo golpeó su corazón al mismo tiempo.

Y entonces lo supo.

Ella era "esa persona especial". Y si no la encontraba otra vez... moriría sin haber vivido de verdad.

Y así, el rey sin emociones, el joven destinado a reinar sin sentir... se lanzó a la ciudad moderna, decidido a encontrarla. A buscarla entre millones.
Porque por primera vez en su vida... necesitaba a alguien. Su mundo oscuro se volvió colorido

 Balduino Iv el rey siente 🔥❤️ Histórias para pegar e não largar. Descubra agora