Que sensación tan tibia y abrigadora.
Creo que es uno de mis sueños favoritos. Lo único que me rodea es un campo flores silvestres, ninguna que lastime mis pies descalzos en el césped. A los lejos puedo escuchar un pequeño arroyo de agua fresca, ¿Acaso uno puede pedir un paisaje más hermoso? Y el sol, quién esta apenas alzandose en el horizonte del cielo, tomando dominio de lo que antes era la oscura noche.
Simplemente no puedo resistir las ganas de recostarme en el suelo y sentir las caricias de la cálidas estelas de luz que proyecta el sol.
Pero nada dura para siempre y el despertador es una prueba de ello.
Torpemente me levanto de la cama y me despojo de las sabanas y pijama para entrar al baño y tomar una ducha, el agua fría desvanece lo último de mi somnolencia, pero no me desvanece la sensación cálida de ese sueño. Lo sentí tan real, como si de verdad esa luz me tocara como si fueran roces de labios recorriendo mi piel. ¿Que estoy diciendo? Es solo un sueño, nada de eso fue real.
Salgo de la ducha aun pensando en eso y me visto para salir de mi casa hacia la universidad -que tarde se me hizo, no pude ni comer-. Pasa el tiempo y llego a la universidad justo antes de que suene el timbre.
- Uy, te ves muy bien Aure. ¿Por qué será? -dice mi amiga Sara en tono burlón-.
No me había dado cuenta, casi por instinto me arregle para llegar justo a tiempo a la universidad, pero ese sueño me dio un descanso tranquilo y casi mágico, fue uno de mis sueños más relajantes. Tanto que cambio el semblante, borro mis ojeras e inesperadamente tengo una leve sonrisa.
- Ja ja, solo tuve un sueño tranquilo. No hubo ningún cambio en mi rutina. -le digo con tranquilo y dibujando en mi rostro una sonrisa ligera-.
- Sea lo que sea, se ve que te afecto mucho -mientras me lo dice me toma de las mejillas y las estruja en diferentes direcciones-.
Creo que se nota mucho mi cambio. Antes vivía cansado, lleno de ojeras y lanzando bostezos en diferentes direcciones, era un desastre. Al menos por hoy me voy en decente. ¿Quién sabe mañana?
Las clases pasan lentamente, la voz exasperante del profesor se vuelve borrosa. Poco a poco mis ojos se vuelven pesados y mis parpadeos más largos. De pronto vuelvo a sentir esa agradable calidez, la luz se vuelve mas fuerte -pero no quema ni molesta. Se siente como un cálido abrazo-, me olvido de que estoy sentando y empiezo a sentir que estoy flotando en esa cálida luz. Pero algo me perturba esa divina sensación, alguien me observa. Abro los ojos y volteo hacia la ventana, veo pasar una silueta de una persona alta y de cabello corto aunque la luz no me permite apreciarlo bien, es extraño, la luz sigue sin lastimarme, ¿Quién es el?
La escuela termino, pero mi mente nunca dejo de lado esa extraña silueta, ¿Por que estaba ahí? Mi salón es el ultimo del segundo piso así que no tiene sentido que alguien quiera estar por ese pasillo a menos que quiera hablar con alguien del salón.
- ¿Que te tiene tan inmerso? -De pronto una voz grabe me despierto de mi trance y giro. Pero laa luz me impide verle la cara, otra vez no me lastima- Espero verte de nuevo.
De pronto él se va y me deja aun más intrigado, es la misma silueta que vi pasar. La misma pregunta vuelve a pasar por mi cabeza "¿Quién es el?", me duele la cabeza de pensarlo varias veces, sera mejor que vaya a trabajar.
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Caricias del sol
RomanceEl amor es de distintas formas. Uno nunca sabe de quién se puede enamorar, pero sucede. Parece inexplicable como caemos en el amor, no sabemos cuándo ni cómo... Aunque si nos dejamos llevar por esa mirada, su calor, cómo sus labios pronuncian nuestr...
