Había pasado mucho tiempo desde que ella se marchó, aquella rubia de ojos azules y brillantes como diamantes había dejado Hillwood después de la graduación de la primaria.
Ni siquiera había tenido la oportunidad de despedirse, solo la vieron en el auto con el resto de la familia Pataki, siendo seguidos por un camión de mudanzas.
Todo lo que sabían al respecto era por Pohebe, la mejor amiga de esa rubia malhumorada.
.- La señora Míriam seguirá un tratamiento en Londres, Él señor Bob vio la oportunidad de hacer crecer su empresa en ese lugar, así que simplemente aprovecharon a empacar después de la graduación para irse todos juntos.
Fue todo lo que dijo la pálida chica, pero no era suficiente, ¡Por Dios! Mínimo había querido verla y desearle un buen viaje.
Solo él mismo sabía lo destrozado que se sentía cada centímetro que ese vehículo se alejaba, solo Dios sabe cuan doloroso fueron los primeros meses sin verla.
Ese primer verano sin escuchar sus burlas, ese primer invierno sin ella se sentía mucho más frío, inconsciente de sus propias acciones, la buscaba en los lugares que frecuentaba, pero no estaba ahí.
Transcurrió más tiempo sin saber nada sobre aquella rubia, por supuesto, podría preguntarle a Pohebe, pero, la verdad le temía a lo que fuera que pudiera decirle, temía que la razón de que ella no volviera fuera él, realmente no quería escuchar que ella disfrutaba estar a 3.680 millas de distancia.
Así que simplemente se guardaba sus pensamientos en la cabeza y sus sentimientos en el corazón.
○
●
○
Estaba culminando su tercer año de universidad, apenas iniciaban las vacaciones de verano y ¿Qué mejor que regresar al lugar de su infancia?, todas la vacaciones regresaba a ver a sus abuelos, amigos y conocidos junto a sus padres, simplemente amaba el lugar.
Cuando fue admitido en la universidad de Los Ángeles, estaba nervioso, se sentía escéptico de que lo aceptarían, pero lo hicieron, fue un gran logro para él, sus padres compraron una casa ahí, lo suficientemente cerca de la instalación.
Ahora mismo se encontraba caminando por los alrededores, siempre había algo nuevo y eso era genial, se detuvo un momento para observar esa construcción, su antigua escuela primaria.
Había juegos nuevos y el adificio se remodelaba constantemente, cada vez era mejor que antes, continuó caminando un poco más, antes de volver a detenerse.
Sus esmeraldas se pasearon por aquella casa, hacia bastante que había dejado de saber sobre ella, ha veces simplemente se preguntaba; ¿Que estará haciendo?, ¿Estará bien? Y la que más aparecía en su cabeza era; ¿Volvera?
Negó con la cabeza, casi sacudiendo sus pensamientos, no, no lo haría, no ha venido ni una sola vez en estos 9 años, ni siquiera había una posibilidad de que aquello pasará.
No la recordaba mucho, es decir, ahora debe ser diferente ¿No?
La última vez que la vio tenían 11 años, en la secundaria, recordaba que de vez en cuando Pohebe mencionaba las cartas con las que se comunicaban, también solía traer algunas fotos, sonrio ante la imagen que apareció en su cabeza; una rubia de cejas tupidas, ojos tan azules como el cielo, sus cabellos dorados y sueltos decorados con un lazo rosa tan característico de ella, un uniforme de secundaria al estilo británico, en un salón británico y amigas británicas.
Solto un suspiro, ¿Tan bueno era Londres como para decidir ya no volver?
.- Hola, Viejo. Que bueno verte. *Saluda el moreno*
.- Gerald, ¿Volviste a crecer?. *Comenta con diversión el rubio*
.- Oye, creo que te hiciste más bajito. *Se burla el moreno*
KAMU SEDANG MEMBACA
Again
AcakAquella niña rubia de cejas tupidas, de carácter fuerte, orgullosa y temperamental, que siempre le había tratado con hostilidad con algunas excepciones donde se mostraba dulce y sentimental, causando un efecto dentro del niño de ojos verdes. Nunca i...
