Prólogo

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Hay amores que nacen para quedarse.
Otros, para irse.
Y algunos, para doler en silencio.

No todos los vínculos tienen nombre.
No todas las miradas conducen a un beso.
A veces, simplemente nos sentamos junto a alguien y el corazón decide que es ahí.
Aunque el otro no lo sepa.
Aunque nunca lo sepa.

Esta es la historia de un amor que no floreció,
pero aún así echó raíces.
La historia de alguien que miró con ternura…
y de otro que no miró de vuelta.

Si estás buscando un final feliz, este no es tu lugar.
Pero si alguna vez amaste sin ser correspondido,
entonces ya conoces este abismo.

Y te doy la bienvenida.

"Te quise en silencio" Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora