Los días después de un largo caso eran, para Emily, un paraíso.
Sábanas limpias, cama suave, el reconfortante aroma a lavanda de su aromatizador llenando el aire... Pero nada, absolutamente nada, se comparaba con lo más importante: su novia.
Su novia la esperaba en la cama, recostada con deliberada despreocupación, vestida únicamente con el conjunto de lencería favorito de Emily. Encaje negro, piel de porcelana, y una mirada tan cálida como provocadora.
Emily no pudo evitar lamerse los labios ante la visión.
—¿Día largo? —preguntó ella con falsa inocencia, ladeando un poco la cabeza.
—Mmmhm... sí... —respondió Emily, con la mirada fija en sus senos, apenas contenidos por la fina tela del sujetador.
—¿Quieres hablar de ello? —insistió, incorporándose lentamente, caminando descalza hasta quedar frente a ella.
—Prefiero hacer otras cosas...
Sin más palabras, Emily la atrajo con fuerza, atrapando sus labios en un beso hambriento, desesperado, como si cada minuto lejos de ella hubiera sido una tortura. Su novia gimió, entregándose por completo.
Emily dejó que sus labios bajaran al cuello de su novia, donde besó y lamió con lentitud, con precisión. El cuerpo de la otra mujer reaccionó con pequeños temblores de anticipación. Con suavidad, Emily la empujó hacia atrás, dejándola caer sobre la cama con una risa suave que se cortó cuando la agente se subió sobre ella.
—Te extrañé tanto... —susurró Emily, mientras con manos expertas desabrochaba el sujetador. Sus senos quedaron al descubierto, firmes, los pezones endurecidos por la mezcla de deseo y el aire fresco que los acariciaba.
—Tan perfectas... —murmuró antes de atraparlos con su boca, primero uno, luego el otro, lamiendo con devoción, con hambre contenida. La más joven se arqueó, dejando escapar un gemido más agudo.
—Emily... —jadeó, bajando una mano para guiarla, desesperada por más—. Te necesito...
—Tan necesitada —repitió Emily, dejando escapar una risa ronca y cargada de deseo.
Bajó por su abdomen, lento, tortuoso, saboreando cada centímetro, cada suspiro. Abrió sus piernas con cuidado, como quien abre un regalo esperado. Besó la cara interna de sus muslos, suave y húmeda, sintiendo cómo su novia temblaba bajo su lengua.
—Dios... cariño...
Emily no respondió. Solo respiró hondo, disfrutando del calor, del aroma, del instante. Luego deslizó su lengua lentamente, saboreando con precisión,los pliegues húmedos de ella,provocando un gemido ahogado. Su novia se aferró a las sábanas, los dedos temblorosos, las piernas tensas alrededor de la cabeza de Emily.
—No pares... —suplicó con voz temblorosa.
Y Emily no paró. Jugó con su lengua,presionando su clítoris. Alternaba movimientos suaves con presión exacta, conociendo cada reacción, cada jadeo, cada contracción.
Elizabeth comenzó a perder el control, su espalda arqueada, su cuerpo entero convertido en deseo líquido. Emily la sujetó con fuerza,sin previo aviso, deslizó dos dedos dentro del coño necesitado de su novia, arrancándole un gritito de placer.
—Oh dios—gimoteo la otra mujer, enterrando levemente las uñas en el cuero cabelludo de Emily. —Emily..voy a corr-...
Elizabeth ni siquiera pudo terminar de hablar, cuando sus piernas temblaron,un calor opresivo familiar se instaló en su vientre y luego corriendose en los dedos y lengua de su novia.
Guiándola a través del clímax, escuchando su nombre entre gemidos rotos.
Cuando los espasmos disminuyeron, se deslizó lentamente hacia arriba, abrazándola, acomodándose entre sus brazos, aún con los labios brillantes.
—Eso fue... —balbuceó Elizabeth, todavía sin aliento—. Te extrañe mucho, cariño.
Emily sonrió contra su cuello.
—Y yo a ti,mi amor...
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One-shot CM
FanficAlgunos "One-Shots" de mi serie favorita. Haré mucho de Emily Prentiss, porque es mi personaje favorito, pero espero y creo, que haré de uno que otro personaje distinto. Espero que sean de su agrado. xx
