La ciudad rugía con su caos habitual. Gente caminando a prisa, taxis tocando bocina, voces cruzadas en los cafés y el humo de los puestos callejeros mezclándose con el perfume de la vida urbana.
Elías cerró la libreta negra donde anotaba sus ideas para la nueva carta del restaurante. Era un día de invierno, y la terraza de su pequeño local de cocina fusión estaba vacía, salvo por una mesa al fondo.
La vio cuando cruzó la calle, con un abrigo rojo encendido, botas negras y una bufanda gris envuelta como un escudo. Caminaba como si el mundo le pesara, pero con la espalda erguida, como si no se permitiera derrumbarse.
Entró sin mirar alrededor. Se sentó en la esquina más lejana y pidió un café solo. Voz suave, pero segura. Casi desafiante.
Él no solía atender personalmente a los clientes, pero algo en ella le llamó la atención. Su rostro estaba pálido por el frío, y aun así se negaba a quitarse el abrigo, como si desprenderse de esa capa significara quedar expuesta. Vulnerable.
—¿Primera vez por aquí? —preguntó él con una sonrisa apenas insinuada, mientras dejaba el café sobre la mesa.
Ella lo miró por primera vez. Ojos grandes, oscuros, con una mezcla de agotamiento y desconfianza.
—Sí. Solo estoy de paso.
—¿Destino o huida?
Ella alzó una ceja.
—¿Siempre interrogas a tus clientes?
Él sonrió. Le gustaba cómo jugaba a la defensiva.
—Solo cuando llegan con un abrigo rojo y una mirada que parece llevar un incendio dentro.
Alma —ese era su nombre, como descubriría poco después— bajó la mirada al café humeante. No respondió de inmediato. Luego sus labios se curvaron apenas.
—Digamos que... me cansé de arder en el lugar equivocado.
Esa respuesta se le quedó grabada.
Después de que ella se fue —sin dar más información, sin despedirse del todo—, Elías encontró un pañuelo pequeño, olvidado sobre la silla. Gris, como la bufanda que llevaba. Lo recogió con cuidado, como si fuera una pista. Y lo guardó.
No sabía aún que esa mujer cambiaría su vida. Que vendría a romper la estabilidad que tanto le costó construir. Que bajo ese abrigo rojo se escondía una historia llena de sombras.
Lo único que supo con certeza era que quería volver a verla.
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Entre Sombras y Fuego
RomanceAlma y Elías se conocen por accidente: un encargo de trabajo hace que Alma deba diseñar la nueva imagen del restaurante de Elías. Desde el primer momento, chocan. Él es desordenado, pasional y dominante; ella es estructurada, meticulosa y desconfiad...
