—¿Qué pasa si Snape nos descubre? —preguntó un ansioso Remus.
De los presentes, era el único hecho un amasijo de nervios por el plan de Sirius, puesto que James y el creador del plan se encontraban festejando su brillante ingenio, mientras que Peter seguía sin entender qué harían.
—Para cuando ese idiota tenga la oportunidad de abrir la boca, Lily habrá caído en los encantos de Prongs —señaló Sirius, con una mano sobre el hombro de su mejor amigo.
—A ver si entiendo —dijo Peter—. ¿Tendrán una cita doble donde James saldrá con Lily y tú con Snape? —La confusión dio paso a que su rostro se pusiera pálido—. Esto no me gusta nada.
—No saldré con ese grasiento, será con Moony en el cuerpo de Snivellus.
Ya que alguien había ocupado su lugar de preocuparse, Remus tuvo que recomponerse para ser la voz de la razón de esos tarados que tenía por amigos.
—Suponiendo que resulta, ¿después qué? Lily se va a enterar y te odiará.
—Por favor, eso no sucederá —habló convencido.
Peter tenía sus reservas respecto a la efectividad del plan, no solo porque le producía escalofríos imaginarse a la leona una vez se enterara de todo, sino porque no comprendía cómo saldría ileso Sirius después de salir públicamente con Severus Snape. Quizá no lo notaban, pero estaba firmando su sentencia de muerte y nada de su cita pasaría desapercibido para los demás compañeros.
Y Remus le daba la razón, salvo que parecía incapaz de llevarles la contraria de manera tajante. Ambos estaban de acuerdo en que nada bueno resultaba cuando Sirius se aburría, mucho menos los planes que resultaban de ese estado de aburrimiento.
Por eso, cuando, aún recostado en su cama, los llamó, tuvieron el mal presentimiento de que algo malo iba a ocurrir.
Sin embargo, ni las advertencias de Remus ni la cobardía de Peter para llevar a cabo el plan fueron suficientes para echar atrás la emoción de James y Sirius.
—Como les decía, tenemos que deshacernos por un rato de Snape —prosiguió Black—, entonces Moony podrá hacerse pasar por él con la poción multijugos de reserva que le robamos a Slughorn y le dirá a Lily que aceptó una cita doble. ¿Maravilloso? Lo sé, soy un genio, pero no aplaudan todavía.
—Deberías ser tú quien se deshaga de Snape por un rato, Remus, tú eres el único que se lleva medianamente bien con él —propuso James.
—Ni siquiera deseo formar parte de este circo —masculló Lupin, aunque muy a su pesar sabía que le tocaría algún papel en todo ese juego.
—Yo lo haré —dijo, tímido, Peter.
—¿Qué? Peter, no te ofendas, pero Snape podría atemorizarse con la pura mirada —comentó Sirius.
—Ey, él también puede participar —intervino Remus—. Ya sé, tú llevarás a Snape al baño del tercer piso donde te estaré esperando para inmovilizarlo.
Sirius esbozó una sonrisa aún más grande. De haber estado a solas con su Moony, habría saltado hacia él para besarlo. En realidad, esa era una de las razones por las que había tenido esa idea; sí, en parte porque deseaba ayudar a su hermano del alma, pero sobre todo porque, una tarde donde se escabulleron para estar a solas, Remus se mostró un tanto melancólico ante el hecho de que no podían mostrarse en público como una pareja.
No deseaba que su Moony se sintiera así, deseaba darle un rato de normalidad al asunto, por lo que podía soportar ser la burla de todos por salir con Snape (el falso), si aquello significaba hacer feliz a Remus.
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Cambio de planes
FanfictionSirius tiene una idea para que James salga con Lily, por desgracia, ese plan involucra salir con Snape y qué mejor forma de pasar esa cita que haciendo pasar a Remus como Severus. Sin embargo, no cuenta con que Severus sea quien le regrese la jugada...
