Dicen que el amor verdadero siempre encuentra su camino, aunque esté lleno de obstáculos, aunque el tiempo pase y las heridas no sanen del todo. Yo solía pensar que lo nuestro había quedado atrás, enterrado entre recuerdos y promesas rotas... pero me equivoqué.
Porque hay vínculos que ni el destino se atreve a romper.
Volviste cuando menos lo esperaba, trayendo contigo todo lo que juré olvidar: tus palabras, tus abrazos, tu forma de mirarme como si el mundo se detuviera. Y yo... yo ya no era la misma, pero mi corazón seguía reconociendo el tuyo.
Esta es nuestra historia. Llena de errores, de decisiones difíciles, de silencios que gritaban más que mil palabras. Una historia marcada por el amor, por el deseo... y por ese lazo imposible de ignorar.
A pesar del tiempo.
A pesar del dolor.
A pesar del vínculo.
