La música terminó. Otra vez.
Y aún así, nadie se movió.
El estudio de ensayo estaba en silencio, roto solo por la respiración entrecortada de ocho cuerpos al límite. Las luces fluorescentes del techo parpadeaban como si también estuvieran agotadas. La transpiración se acumulaba en los espejos, empañando las versiones reflejadas de ellos mismos, cansadas, lejanas.
Felix bajó la cabeza. Sus rizos dorados caían sobre su frente húmeda. Sentía el peso de todo encima: las expectativas, las comparaciones, el cansancio invisible.
A su lado, Hyunjin se sentó en el suelo sin decir palabra. Solo estiró las piernas, apoyó la espalda contra la pared y cerró los ojos.
—Nos están exprimiendo —susurró. No era una queja. Era una confesión.
Felix lo miró de reojo. Sabía que Hyunjin no solía hablar cuando algo le dolía. Él no gritaba. Él callaba… hasta romperse.
—¿Estás bien? —le preguntó, aunque sabía que no lo estaba.
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Hyunjin abrió los ojos y se volvió hacia él.
—¿Qué pasaría si simplemente… desapareciéramos?
Felix parpadeó.
—¿Desaparecer?
—Sí. Solo tú y yo. Lejos. Sin cámaras, sin coreografías. Nada.
Felix tragó saliva. Esa idea era peligrosa.
Y tentadora.
—¿Adónde irías? —susurró.
Hyunjin sacó su celular. Deslizó unas fotos. Acantilados. Mar. Atardeceres. Un tren al sur. Una casita de madera junto a la playa.
—A ese lugar.
Felix no dijo nada. No tenía que hacerlo. Porque Hyunjin ya lo conocía. Sabía leer el temblor en sus dedos, el cansancio en su voz, la añoranza en sus silencios.
Esa noche, cuando Felix volvió al dormitorio, se tumbó en su cama sin cambiarse. El teléfono vibró.
> Hyunjin: “Mañana. 6:00 a.m. Estación Central. Si vienes, no mires atrás.”
Felix: “Estoy dentro.”
Y fue así como empezó todo.
Con una pregunta.
Con una promesa.
Con una escapada que no solo los sacaría del mundo… sino de todo lo que creían que eran.
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escape from the world
RomanceCuando el ruido del mundo se vuelve insoportable, a veces solo queda una salida: escapar. Dos almas cansadas se enfrentan a decisiones que podrían cambiarlo todo. No buscan fama. No buscan atención. Solo quieren respirar... y encontrarse. Una histor...
