PROLOGO.

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Dicen que el amor lo puede todo. Que cuando amas de verdad, puedes perdonar cualquier cosa.
Pero nadie te dice qué hacer cuando ese amor se convierte en odio.

Gojo Satoru alguna vez fue tu todo. Tu risa en los días grises, tu refugio en las tormentas, tu hogar en medio del caos.
Recordabas cómo te miraba, como si fueras lo más precioso que había tocado en su vida. Cómo se acercaba en silencio para abrazarte cuando tenías frío. Cómo te prestaba su chaqueta, aún con su aroma, o te tomaba de la mano solo para hacerte sentir segura.

Solía acostarse contigo después de un largo día, acurrucarse y susurrarte cosas al oído. Te hacía sentir amada, cuidada… viva.
Y ahora, todo eso se sentía como un sueño lejano. Un eco cruel de lo que una vez tuviste y perdiste.

Porque todo cambió. Y para él, todo fue culpa tuya.

Desde aquel día, cuando el doctor te dijo la palabra que destrozó tu mundo: "no hay latidos".
El bebé no sobrevivió. Tu cuerpo no pudo retenerlo.
Tu alma gritaba de dolor, pero Satoru no escuchaba. No quiso escuchar.

Él no quiso saber de explicaciones médicas ni razones naturales. Solo vio una cosa: que habías perdido lo que más quería.
Y eso bastó para que comenzara a odiarte.

Se cerró. Se fue alejando. Ya no eras su esposa, su compañera… eras solo la sombra de lo que quedaba.
Ahora vivían en la misma casa, pero no juntos. No como pareja.
Te trataba como a una desconocida. Peor aún, como a una enemiga.

Te ignoraba, salía sin decir nada y volvía tarde. A veces ni volvía.
Y cuando lo hacía, traía consigo el infierno.

Las otras mujeres no eran discretas. Se reían fuerte, te miraban con desprecio, se ponían su ropa… tu ropa. Se burlaban de ti, te quitaban las cosas que él te había regalado.
Y él… simplemente lo permitía. Lo disfrutaba.

Una vez, llegaste a casa y lo encontraste en la habitación que compartían. Él te miró con frialdad, se levantó y te empujó fuera.

Te quedaste afuera, de pie en la oscuridad del pasillo, mientras escuchabas las risas, los gemidos, las palabras que solía decirte… ahora para otra.

Tu corazón ya no latía como antes.
Estaba roto.

Y lo peor… es que aún lo amabas.

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⏰ Last updated: May 13, 2025 ⏰

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