amalgama de cariño.
Estaca dulce en la boca del estómago,
arde suave, pero no me hiere.
Es como sentir el sol en las venas,
como respirar tu presencia,
y aún así, quedarme sin aliento.
Sácame el alma en un beso,
porque ya es tuya desde el primer suspiro.
Prefiero perderme en la eternidad
si es en tus labios donde descanso.
Déjame caer en tus ojos,
sostenme, y que tu amor sea mi calma.
Desde el momento que entraste por mis ojos,
comencé a morir en el deseo de fundirme en tu pecho,
derretirme en tu alma
y correr por tu cuerpo como sangre desbocada.
Déjame darte mi vida,
vida que tú me devuelves con una sola mirada.
Es que eres tan magnético,
tan inevitable,
que no hay duda ni razón que me aleje;
eres todo lo que me atrae,
y no puedo, no quiero, dejar de mirarte.
Me ofreces la vida entera,
una vida sin final,
y yo, dispuesta a entregarme sin reservas,
me ofrezco toda,
sin miedo, sin dudas,
con la fe de una amante devota.
Desmedida, completa, y sí, a veces humillante,
así se entrega el corazón,
así se vive el amor,
sin más barreras que las del mismo cuerpo.
Cómete mi corazón,
funde tu alma en la mía,
que tus deseos nazcan de mi ser.
Déjame ser esa caricia en tu piel,
que enciende algo más que ternura,
algo que nos une, más allá del tiempo.
Y cuando ya no quede más de mí,
cuando mi ser se haya fundido en tu esencia,
no habrá lamentos ni despedidas,
solo el eco eterno de este cariño desmedido,
un latido compartido en el silencio,
como si el tiempo no pudiera tocarnos,
como si, al final, siempre hubiéramos sido uno.
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Lírica de un nosotros.
PoetryLírica de Nosotros es solo eso: la historia de un amor contada en poemas. No quise adornarla ni entenderla del todo, solo dejarla escrita como se vivió. A veces duele, a veces abraza, a veces no se entiende. Pero estuvo, y por eso está aquí. Esto no...
