—Pobre niña, perdida y confundida. No sabe a dónde ir, ni qué decir... —balbuceaba el árbol con una voz quebrada.
Elira lo escuchaba con atención. En su rostro se dibujaba una sorpresa enorme: los árboles no deberían hablar. Pensó, por un momento, que tal vez estaba soñando. Pero lo que ocurría era mucho más complicado que un simple sueño… y apenas era el comienzo de todo.
No podía recordar cómo había llegado hasta allí. Lo último que tenía claro era que estaba en el patio de su casa, arrojando piedritas al estanque, cuando de pronto una luz brillante surgió desde el interior de un árbol cercano.
No era una luz normal. Era cálida, vibrante, como si respirara. Elira se acercó, curiosa, y antes de poder siquiera tocarla, el mundo pareció girar, como si el viento le hubiera dado la vuelta al tiempo.
Y entonces, estaba ahí. De pie en un bosque que no reconocía, frente a un árbol cubierto de musgo plateado, con ojos tallados en la corteza y voz de siglos.
El árbol crujió de nuevo.
—Escucha bien, Elira —dijo, con voz grave y pausada—. Este mundo es distinto al tuyo. Aquí las cosas no siempre son lo que parecen… y los rostros amables a veces esconden intenciones torcidas.
Elira frunció el ceño.
—¿Hay alguien más aquí?
El árbol no respondió de inmediato. Una ráfaga de viento sacudió sus hojas.
—Sí… muchos. Algunos te sonreirán, otros no te verán en absoluto. Pero escucha bien mi consejo, pequeña: no confíes en nadie demasiado pronto. Ni siquiera en lo que ya conoces. Este bosque tiene memoria… y también tiene hambre.
Elira tragó saliva. El aire ahora le parecía más espeso, más denso. Miró el sendero frente a ella: una vereda de hojas azules que parecía latir al ritmo de su respiración.
Y entonces, sin decir más, el árbol cerró sus ojos de corteza, como si cayera en un sueño profundo.
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Elira y los símbolos perdidos
FantasíaLos árboles susurran secretos, los cuervos parecen espiarla... y nada es lo que parece. Atrapada en una tierra donde los símbolos antiguos guardan poderes olvidados, Elira deberá enfrentarse a misterios ocultos y criaturas que se desvanecen entre la...
