-16 de Marzo de 2017, California-
Mi madre y yo íbamos en el coche, directos hacia el aeropuerto, pues mi madre había encontrado un trabajo en Florida, eso era bueno pues ya no tendríamos que vivir del asqueroso de mi padre.... Aunque por otro lado me jodía ya que tenía que dejar de lado todo, la escuela, los amigos..., y a Ema. Ema era mi mejor amiga desde la infancia, pero también era la chica que me gustaba, aunque por miedo de romper años de nuestra amistad, nunca me atreví a declararme.
Horas después llegamos al aeropuerto, donde había una cola larguísima y estuvimos como 2 horas esperando, menos mal que decidimos salir mucho antes, si no, hubiéramos perdido el vuelo. Ya en el avión al ser muchas horas de vuelo me quedé dormido, como cualquier persona haría.
Rato pasó hasta que mi madre me despertó, por fin habíamos llegado a Florida, salimos del avión y mire a mi alrededor y pensé: ¨Florida es más bonito de lo que vi en las imágenes¨ . Caminamos hasta el coche de alquiler que pillo mi madre por ahí en internet y nos dirigimos directos a nuestra nueva casa, era una casa simple pero tampoco se podía hacer mucho con el poco dinero que nos quedaba.
-Jeremy, pon tus cosas en tu habitación, está en el piso de arriba, la primera puerta y de paso si puedes hacerme el favor de dejar mi maleta en mi habitación te lo agradecería, es la siguiente puerta a la de tu habitación- Dijo mi madre mientras hablaba por teléfono con mi tia, esa mujer se tenía que meter en todo, cualquier cosa que pasara ya estaba llamando para enterarse de todo, y eso la hacía muy insoportable.
Subí con las dos maletas y entré a mi habitación, era un cuarto normal, en una casa normal, tenía sentido, no me iba a esperar yo aquí ahora una habitación de lujo ni nada, dejando las bromas me puse a poner todas y cada una de las cosas en su respectivo sitio, ordenando así la habitación a mi gusto y poniendo algún que otro poster de videojuegos. Cuando por fin acabe de ordenarlo todo me acosté desplomado en la cama girando la cabeza hacia mi derecha viendo la maleta de mi madre -Joder, la puta maleta...- Dije algo encabronado, pues mi cuerpo al instante de caer sobre la cama, habria perdido todas sus fuerzas, ya que dormir en un avión pues no era muy comodo que digamos. Hice todo mi esfuerzo para levantarme de la cama, y cuando por fin lo logré, cogí la maleta de mi madre y la lleve a su habitación, una vez con la maleta de mi madre en su lugar volví a mi habitación y me acosté en la cama mirando hacia la ventana viendo como se hizo ya de noche. Antes de que pudiera darme cuenta mis ojos se cerraron lentamente y me quedé dormido.
Eran las 7:15am cuando mi alarma me despertó en un instante, la apagué al mismo tiempo que mis ojos se abrieron. -Me cago en todo... con lo agusto que estaba yo durmiendo- Me levanté de la cama desanimado, la verdad que la idea del ̈primer día de clase ̈ no me gustaba para nada, mucha gente lo ve como un día "espectacular" y bla bla bla, pero bueno no había de otra, solo me quedaba prepararme y como diría mi madre ¨Que sea lo que dios quiera¨. Desayuné, me lavé los dientes y me di una ducha rápida. Camine directo hacía la escuela fijandome en la dirección de google maps, obviamente fijandome en el camino frente a mi, tampoco es que quiera ser atropellado ni nada, en cuanto llegue a la puerta de lo que iba a ser mi nueva escuela, me di cuenta de que había llegado tarde -Genial, primer día y ya llegando tarde, esto si que es un buen comienzo-. Entre a la escuela y obviamente uno de los profesores me paró para preguntarme que qué hacía afuera, cuando el profesor se fue me dirigí a mi clase y toque la puerta así entrando, nada más entrar percate como todos las miradas, tanto de los alumnos que a partir de hoy iban a ser mis compañeros, como la del profesor, se dirigieron hacia mí, en silencio cerré la puerta y me dirigí al único sitio que había libre poniendo las cosas sobre la mesa y el profesor, con tal de no darme la lata el primer día decidió continuar con la clase. Llegada la hora del recreo, fui el primero en salir, no quería relacionarme con nadie hoy después de lo ocurrido, aproveche que fui el primer y busqué rápidamente con mis ojos un lugar el cual estuviera desolado, y al encontrar una esquina la cual estaba al girar de uno de los edificios de la escuela, fui ahi sin pensarlo. Una vez llegado al sitio, de mi mochila saqué una caja de cigarros y me pillé uno, lo prendí y empecé a fumármelo, mientras lo fumaba me fije en como 3 sombras de personas se acercaban y levanté mi cabeza viendo a 3 compañeros de clases dirigiéndose a mi.
-Que malote el chico nuevo, ¿no? Llega tarde y encima fuma en la escuela- Dijo uno de los chicos, ese era Josh, el popular de la clase, medía alrededor de 1.76, tenía el pelo negro y ojos verdes. Y a su lado estaban sus dos ¨perros¨ más fieles, Carlos y Joseph.
Levanté una ceja sin decir nada y le di otra calada al cigarro, la verdad es que no quería problemas aún seguía con dolor en el cuerpo por el viaje en avión y estaba agotado mentalmente.
-¿No dices nada? ¿Acaso me tienes miedo?--- Josh empezó a reírse levemente -Es broma es broma, no busco pelea, anda, dame una calada-.
Aun sin decir nada le di el cigarro, y la broma que hizo no tenía ni pizca de gracia la verdad, es una de esas bromas pesadas, que las escuchas y lo único que quieres hacer es cortarte las orejas. Josh cogió el cigarro y le dio una calada tranquilamente mientras me miraba. -Hoy en la noche vamos a ir a una casa abandonada, si quieres venir estas invitado y alegra esa cara un poco hombre, que así pocos amigos vas a hacer-. Comentó Josh. La verdad es que el hacer amigos ahora mismo de poco me importaba, cogí de vuelta el cigarro y le di una calada.
-Bueno, nos vemos ahí, si es que no eres un cagado claro- Dijo Josh mientras se alejaba junto a los otros dos, yo me termine de fumar el cigarro tirándolo fuera del recinto, y al instante mismo sonó el timbre para volver.
Las otras clases pasaron lentamente, no podría haber sido más aburrido de verdad. Antes de irme para casa Josh pasó al lado mío dándome un golpe flojo en el hombro como despidiéndose de mí. Llegué a casa exhausto y mi madre todavía no había vuelto del trabajo, la verdad es que era un trabajo que requería mucho tiempo del personal, pero como se pagaba muy bien no había ninguna queja de por medio. Me preparé la comida en un momento y en cuanto acabé de comer fui a mi habitación y me acosté en mi cama, esperando la hora de la quedada....
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Ojos para ti
RomanceUn adolescente se muda a Florida junto a su madre, ¿que es lo que podría ocurrir?
