Ep 1

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El salón brillaba con luces doradas y murmullos elegantes. La música suave flotaba en el aire mientras Mew ajustaba la solapa de su traje, sintiendo el peso del anillo en su dedo. Su prometido, Tul, estaba sentado a su lado, con esa sonrisa encantadora que siempre lograba calmarlo.

Pero todo cambió en un instante.

Entre la multitud, una figura surgió como una sombra del pasado. Alto, seguro, con esa maldita manera de caminar como si el mundo le perteneciera.Y...ahí estaba el ,Max .

El cuerpo de Tul se tensó al instante, sus ojos se abrieron apenas un segundo, pero fue suficiente para que Mew lo notará. Lo sintió, como un golpe invisible en el estómago.

Max también los vio. Su sonrisa apareció lentamente, ladeada, insolente.

-Vaya, esto sí que es una sorpresa -dijo Max, caminando hacia ellos,con la voz teñida de una ligera diversión.

Mew sintió una punzada en el pecho. Sabía quién era Max. Sabía lo que había significado para Tul. Y ahora estaba ahí, en el mismo espacio que ellos, con una confianza que lo ponía nervioso.

-No esperaba verte aquí -respondió Tul, tratando de mantener la compostura.

Max se encogió de hombros. -El mundo es pequeño, ¿no crees?

Mew entrelazó su mano con la de Tul, un gesto que no pasó desapercibido para ninguno de los dos hombres frente a él. Max bajó la mirada fugazmente antes de volver a sonreír.

-Así que... ¿cuándo es la boda?

La pregunta cayó como un dardo en la tensión que ya flotaba entre ellos. Mew sintió su mandíbula apretarse. No le gustaba la forma en que Max miraba a Tul, como si aún quedara algo sin resolver entre ellos.

Tul, por su parte, rió con nerviosismo. -Aún estamos organizándolo.

-Debe ser emocionante -comentó Max, aunque su tono sugería lo contrario. Luego miró directamente a Mew-. ¿Y tú? ¿Listo para casarte con alguien que aún tiene fantasmas del pasado?

Mew sintió el calor subir a su rostro. Su mano se tensó sobre la de Tul. No iba a permitir que Max pusiera dudas en su relación.

-Tul y yo estamos construyendo un futuro juntos -respondió con firmeza-. No vivimos en el pasado.

Max alzó una ceja, como si evaluara sus palabras. Luego sonrió de nuevo, pero esta vez con una pizca de sarcasmo.

-Eso es bueno -dijo simplemente-. Espero que seas feliz ....¡¡¡Tul!!

Max se alejó, dejando tras de sí una estela de silencio denso, casi cortante.

Mew soltó el aire que no sabía que contenía, pero su mandíbula seguía tensa, y su pecho, apretado.

Tul apretó su mano con suavidad, tratando de romper el hielo invisible entre ellos.

-¿todo bien? -preguntó en voz baja, sus ojos fijos en los de Mew.

Mew tardó un momento en responder. Luego asintió ligeramente.

-Sí.

Pero no lo estaba.Y aunque sus labios dijeran que sí, no estaba tan seguro. Porque en los ojos de Tul había algo. Algo que no terminaba de entender.

Y los celos comenzaban a arder en su interior....

La noche continuó ,Max ya se había marchado algunas horas antes.Pero para Mew, todo había cambiado. La conversación con Max lo había dejado inquieto. No podía ignorar la forma en que Tul había reaccionado, la tensión en sus hombros, y el nerviosismo en sus ojos.

Apretó su copa de vino y observó a su prometido. Tul sonreía y conversaba con otros invitados, como si nada hubiera pasado. Pero Mew lo conocía demasiado bien.

Cuando la fiesta llegó a su fin, caminaron juntos hacia el auto. Mew esperaba que Tul dijera algo, cualquier cosa sobre el encuentro con Max, pero el silencio se extendió entre ellos.

Finalmente, cuando ya estaban en camino a casa, Mew no pudo contenerse más.

-¿Sigues sintiendo algo por él?

Tul, que miraba por la ventana, parpadeó y giró el rostro hacia él.

-¿Qué?

-Max -respondió Mew, tratando de sonar calmado, aunque la inquietud en su pecho era evidente-. La forma en que lo miraste... parecía que había algo más ahí.

Tul suspiró, pasando una mano por su cabello.Dudó un momento antes de responder.

-Max fue alguien importante en mi vida,lo sabes.Hubo cosas que quedaron sin decir. Pero eso no significa que quiera volver con él. Estoy contigo. Voy a casarme contigo.

Mew sintió un ligero alivio, pero no desapareció por completo.

-¿Y si él quisiera recuperarte?

Tul giró la cabeza y lo miró con seriedad.

-Eso no cambiaría nada.

Pero Mew no estaba seguro de creerle.

Los días pasaron, y aunque Tul parecía haber dejado el encuentro atrás, Mew no podía hacerlo. La incertidumbre lo carcomía, y la idea de que Max pudiera intentar meterse entre ellos lo atormentaba.

Y su miedo se hizo realidad una semana después, cuando recibió un mensaje inesperado.

📱Max: Podemos hablar? Hay algo que creo que deberías saber....

''El precio del silencio ''Stories to obsess over. Discover now