La lluvia golpeaba suavemente contra el ventanal del estudio. Estábamos todas reunidas, revisando coreografías, riendo por cosas sin sentido... pero mi mente estaba en otro lado. O mejor dicho, en otra persona.
*Jennie estaba sentada al otro extremo, riendo bajito con Lisa, pero de vez en cuando sus ojos se desviaban hacia mí. No por mucho. Apenas un segundo. Pero suficiente para que lo sintiera todo de nuevo.*
*Nadie lo sabía, o al menos eso queríamos creer*.
*Jennie y yo solíamos cruzar miradas cuando las cámaras se apagaban y las risas del grupo llenaban el camerino. Yo me sentaba en silencio, como siempre, jugando con los hilos sueltos de mi suéter, mientras ella se acercaba con cualquier excusa: "¿Dónde dejaste tu gloss?" "¿Te probaste mi chaqueta?" Pero lo sabíamos. No era el gloss. No era la chaqueta. Era a mí a quien buscaba.*
*Nos veíamos a escondidas, como en las películas. Cuando todas dormían, ella tocaba dos veces mi puerta con suavidad, y yo ya estaba despierta, esperándola. A veces sólo hablábamos, a veces solo nos abrazábamos sin decir una palabra. Pero esos momentos eran nuestros. Secretos. Pequeños.*
*Una vez, durante una entrevista en París, nuestras manos se rozaron bajo la mesa. Lisa nos miró con sospecha, pero Jisoo desvió la atención con una broma. Jennie solo me sonrió, esa sonrisa que era solo mía, y yo bajé la mirada para que nadie viera lo que brillaba en mis ojos.*
*Amarnos en silencio era difícil, pero también hermoso. Porque cuando el mundo no te permite gritar lo que sientes, aprender a susurrarlo se vuelve un arte. Y ella... ella era mi susurro favorito*
Esa noche no llovía. El cielo se caía, yo estaba en mi habitación cambiándome para dormir de pronto lo escuché.
—Toc toc—
era Jennie lo sabía, la puerta se abrió y ahí estaba me dijo.
—que haces?—
Yo no le respondí ya que se acercó a mí rodeando sus brazos por mi cuello así como si anduviera necesitada esta mujer.
—D-Dormir—
Eso fue lo único que salió de mi maldita boca ya que estaba tan nerviosa que apenas y sentía mi maldita respiración, ella río y dijo.
—vine por mi gloss—
—si como no tu gloss—
Yo sabía que ella no venía por eso era lógico que venía por otra cosa así que dije
—tu gloss imaginario no?—
Ella me miró y sonrió no se que le dio gracia porque payaso no soy así que me dijo
—si ese mismo—
Estaba tan cerca de mi que sentía su aroma a dulces y fresas su rodilla rodando la mía así como una nube cita ella era suave pero me sacó de mi mundo de fantasía y dijo
—Sabes, deberías compensarme un masajito no me vendría mal, ándale e ensayado mucho—
Dijo y la condenada me puso ese puchero que siempre hace cuando quiere algo y sabe que soy lo demasiado blanda y tonta para discutir con ella así que solo le dije
—y si alguien entra?—
—Pues tendrás que hacerlo rápido... oh muy bien para que valga el riesgo—
Dijo y se sentó en mi cama, yo la seguí y me puse atrás de ella, comencé sobándole los hombros poco a poco con amor, con dulzura
—Sabes— Le dije acercándome a su oído —si alguien nos descubre tú das la explicación—
