Quedaba una 1:30 para que scarleth llegara a Alemania Tom, Bill y Gustav se movían con rapidez y eficiencia, ordenando la casa para prepararse para la llegada de Scarleth. Tom, en particular, estaba emocionado de conocer a la hermana de Georg y había decidido hacer una buena impresión.
-Vamos, chicos ¡No tenemos mucho tiempo!-, gritó Tom, mientras recogía los libros y revistas esparcidos por la sala.
Bill y Gustav se rieron y continuaron con sus tareas. Bill estaba barriendo el suelo, mientras Gustav limpiaba las ventanas.
-¿Crees que Scarleth sea tan bonita como dice Georg?-, preguntó Bill, mientras se detenía un momento para mirar a Tom.
Tom se sonrojó ligeramente, pero intentó mantener la calma. -No sé, pero estoy seguro de que será bueno conocerla-, respondió, mientras intentaba ocultar su entusiasmo.
Gustav se rió y sacudió la cabeza. -T
