- La oscuridad reinaba sobre los cielos estrellados. Todo parecía tan calmo como lo había sido durante siglos. Mundos enteros gobernados por gatos descansaban bajo la ilusión de una paz eterna. -
Pero estaban equivocados.
- De pronto, una sombra colosal emergió en el horizonte estelar. Como un eclipse viviente, cubrió el firmamento con una presencia tan oscura que parecía absorber la luz misma. Desde ella, enjambres de criaturas y bestias de todas las razas conocidas comenzaron a descender sobre los planetas uno por uno, como una tormenta imparable. -
- Explosiones de luz y fuego rasgaban la noche. Los gatos, tomados por sorpresa, apenas tuvieron tiempo de reaccionar. Algunos intentaron defenderse... pero fue inútil. Aquellos invasores no venían a matar... al menos, no a todos. -
- Miles de felinos fueron capturados, encerrados en jaulas etéreas de energía oscura, sus cuerpos flotando suspendidos como si el tiempo se hubiera detenido para ellos. -
Exterior - Alta atmósfera de un planeta felino - Noche
- Flotando por encima del campo de batalla, dos figuras observaban la masacre con absoluta calma. -
- Una era un demonio alto, de piel azul oscura, con ojos incandescentes, Su postura era elegante, su rostro, imperturbable. -
- A su lado, un pequeño pingüino de aspecto científico, también azul oscuro, con cuernos sobresaliendo de su cabeza y una bata manchada de fluidos brillantes. -
¿? 1 (el demonio)
(mirando hacia abajo):
Perfecto... Todo está saliendo justo como lo planeamos.
¿? 2 (el pingüino)
(riendo):
¡Se lo dije, jefe! ¡Esta vez no fallaremos! ¡Por fin se hará realidad el exterminio gatuno! Las demás razas por fin serán libres de su agresión...
El demonio lo interrumpe. Sus ojos se afilan.
¿? 1:
¿Exterminio? - se gira lentamente hacia él - No Peng. Te recuerdo que eso no es parte del plan. No busco destruirlos... quiero aislarlos. Enviarlos a un planeta del que jamás puedan escapar. Un lugar donde puedan vivir... controlados.
PENG:
¿¡Resguardarlos!?! ¿¡Eso es lo que quiere hacer con ellos!? Después de lo que hicieron... ¿les dará una segunda oportunidad? ¿Y qué pasará cuando encuentren una forma de salir? ¡Porque lo harán! ¡No podemos arriesgarnos a eso!
- El demonio suspira. Se da vuelta por completo, su voz baja pero firme. -
¿? 1:
Ya hemos discutido esto, científico Peng. No pienso repetirlo. Regresa al punto de encuentro. Aún tenemos bestias que reclutar.
PENG:
Tch... como diga. Pero esto es un error...
- De la sombra gigantesca, emerge un dispositivo flotante con forma de lente. Apunta hacia Peng, quien desaparece en un destello frío de luz azul. -
- El demonio, ahora solo, se da vuelta una última vez hacia el caos. -
¿? 1:
Solo es cuestión de tiempo... para tenerlos a todos.
(ríe con intensidad creciente)
¡JAJAJAJAJA!
Transición - Días después - Bosque sombrío en uno de los planetas invadidos
Todo está en silencio.
- La vegetación espesa se agita ligeramente. Una silueta felina, herida y tambaleante, emerge entre las hierbas. Su pelaje está desgarrado, sus ojos reflejan confusión y miedo. -
Gato:
H-Hum...
(mira frenéticamente a su alrededor)
¿¡Muro!? ¿¡Empollón!? ¿¡Hay alguien ahí!?
- De repente, una mano peluda lo agarra por detrás y lo arrastra de nuevo hacia la maleza. Gato se prepara para gritar con todas sus fuerzas... -
- Pero entonces lo ve. -
Gato;
¡E-Empollón! ¿Cómo...!?
Empollón (serio):
¡Shhh!
- Los sonidos se intensifican fuera del follaje: pisadas, chillidos, zumbidos... un ejército de criaturas marchando cerca. Todo tiembla por unos segundos... y luego, silencio. -
Gato
(temblando):
Empollón... ¿qué demonios está pasando? ¿¡Esas cosas no se habían ido!? ¿¡Dónde está todo el mundo!?
Empollón
(con voz grave):
Aún estamos bajo ataque.
Nos tomaron por sorpresa... y destruyeron todas nuestras defensas en el primer golpe. Las razas aliadas nos dieron la espalda... ahora quieren vernos extintos.
Gato:
¿¡Extinguirnos!? ¿Pero por qué? ¡Nosotros teníamos buenas relaciones con muchos de ellos!
Empollón:
Yo tampoco entiendo qué pasó. Pero ahora no tenemos tiempo para preguntas.
- Se levanta, mira hacia el horizonte que comienza a oscurecerse. -
Empollón:
Debo llevarte a mi laboratorio. Está lejos... pero es lo único que nos queda seguro.
Y escucha bien: no te separes de mí. Este bosque parece un laberinto... y eso es lo que lo hace útil. Ellos creen que ya no queda nadie vivo aquí.
Gato
S-Sí... no me alejaré, lo prometo.
Empollón:
Entonces vamos. Se nos acaba la luz... y en la oscuridad, ellos son más rápidos.
- Los dos se adentran en el bosque mientras el cielo se tiñe de rojo oscuro. -
CONTINUARÁ...
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EL CUARTEL GATUNO
Science FictionEn esta Historia verán todo lo que pasa Fuera de las batallas de los Battle Cats
