El pasillo de la escuela era un ecosistema perfectamente dividido.
Por un lado, el grupo de los populares dominaba la escena, caminando con confianza mientras el resto del alumnado los observaba con admiración o miedo. Ari, en el centro de todo, llevaba su chaqueta del equipo de voleibol al hombro y sonreía con autosuficiencia mientras hablaba con su grupo.
Por otro lado, el grupo de los Rivers se mantenía ajeno a ese mundo. Rivers caminaba con su mochila bien ajustada y un libro de física cuántica en la mano, escuchando a Osvaldo hablar sobre un experimento que había visto en internet. Rocío asentía en silencio, mientras Millary hacía comentarios sarcásticos.
Todo iba normal hasta que, al doblar la esquina, Rivers chocó contra alguien y sus libros cayeron al suelo.
—Oh, qué molesto —murmuró con frialdad, agachándose sin apresurarse.
—¿Tienes que estar en medio del pasillo? —se escuchó la voz de Ari, con un tono de burla.
Rivers levantó la mirada y ajustó sus lentes con calma.
—No estaba en medio del pasillo. Según mis cálculos, caminaba exactamente a un metro de la pared, lo que me mantenía en una trayectoria eficiente sin obstruir el paso. Si alguien se interpuso en mi camino, estadísticamente no fui yo la causa del impacto.
Ari frunció el ceño por un segundo, procesando la respuesta.
—O sea, que fue mi culpa —resumió, cruzándose de brazos.
—Me alegra que lo hayas entendido —asintió Rivers, tomando sus libros del suelo—. Pensé que tardarías más en llegar a esa conclusión.
El grupo de Ari contuvo la risa, mientras Millary y Rocío intercambiaban miradas de orgullo.
—Wow, qué manera tan elegante de llamar a alguien torpe —comentó Victoria.
—No fue elegante —corrigió Rivers, parándose recta—. Fue científica. Si analizamos los hechos, Ari no estaba prestando atención a su entorno y eso resultó en el impacto. Es lógica básica.
Ari entrecerró los ojos, sintiendo un leve picor de molestia mezclado con diversión. Nadie le hablaba así.
—Así que eres de esas que piensan que lo saben todo, ¿no? —preguntó con una sonrisa desafiante.
Rivers parpadeó, confundida.
—No lo pienso. Es un hecho verificable.
Ari soltó una pequeña risa incrédula.
—Vaya, qué humilde.
—La humildad es irrelevante cuando se trata de hechos —dijo Rivers, acomodando su mochila—. Ahora, si me disculpas, tengo cosas más importantes que hacer que debatir sobre física aplicada con alguien que no comprende la importancia de la observación espacial en desplazamientos escolares.
Y con eso, Rivers se alejó sin darle oportunidad de responder.
Ari la vio marcharse con una mezcla de desconcierto y diversión. Nadie la había dejado sin palabras antes. Y, por alguna razón, no podía evitar encontrarlo… interesante.
Este año, la escuela prometía ser más caótica de lo esperado.
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Colisión cosmica (rivari)
RomanceRivers es lógica y metódica. Ari es extrovertida y popular. Sus grupos son rivales, y sus personalidades chocan constantemente. Pero cuando Ari se obsesiona con hacer que Rivers reaccione, empieza a descubrir que su rivalidad es más complicada de lo...
