Provocacion

103 14 3
                                        

En un mundo donde la jerarquía entre alfas, betas y omegas define el destino de cada individuo, Sunset Shimmer y Twilight Sparkle han estado atrapadas en una guerra silenciosa desde el momento en que cruzaron miradas por primera vez. Criadas bajo el mismo techo tras ser adoptadas por Celestia, nunca se vieron como hermanas, sino como rivales en una lucha constante por el control.

Desde pequeñas, su relación estuvo marcada por el conflicto.

—¡Devuélvemelo, Sunset! —exigió Twilight, extendiendo la mano con frustración.
—Si realmente fueras tan lista, lo habrías agarrado antes que yo —replicó Sunset con una sonrisa burlona, sosteniendo en alto el libro que Twilight intentaba recuperar.

La pequeña beta apretó los dientes, sus manos temblaban de impotencia. Siempre era lo mismo. Siempre tenía que demostrarle a Sunset que no era inferior.

—Eres imposible —gruñó, dando media vuelta con dignidad fingida.
—Y tú demasiado predecible —soltó Sunset con una risa triunfal.

Celestia intentaba mediar entre ellas, pero era evidente que ni el tiempo ni su paciencia eran suficientes para calmar la tormenta que se cernía sobre ambas.

Los años pasaron, pero la rivalidad no disminuyó. Se convirtió en algo más filoso, más peligroso. Las discusiones infantiles se transformaron en duelos de ingenio, en desafíos silenciosos que ninguna quería perder.

Ahora, obligadas a compartir un apartamento en la prestigiosa Universidad de Canterlot, la tensión entre ellas se había vuelto insoportable. Las discusiones ya no eran simples intercambios de palabras mordaces; se habían convertido en batallas estratégicas, en una guerra fría donde cada mirada era un desafío, cada gesto una declaración de poder.

—¡Twilight, ¿dónde estás?! —gritó Sunset desde la habitación de al lado, su voz cargada de molestia.
—¿Twilight? —llamó de nuevo, esta vez con un tono más grave y exasperado—. Maldita sea, si me estás ignorando otra vez...

Sunset salió de su habitación con el ceño fruncido, buscando a Twilight con la mirada, claramente irritada por la falta de respuesta. Al asomarse al pasillo de, la encontró saliendo de la ducha.

—¿No me escuchaste llamarte? —reclamó Sunset, cruzándose de brazos y apoyándose contra el marco de la puerta, visiblemente molesta.
—Por si no te has dado cuenta, estaba en la ducha, Sunset —respondió Twilight con obviedad, mientras se secaba el cabello.

Sunset la fulminó con la mirada, pero Twilight simplemente le restó importancia.

—¿Y bien? ¿Qué querías? —preguntó con desinterés, ignorando por completo la irritación de su hermana.

La expresión de Sunset se volvió más seria mientras liberaba feromonas, pero Twilight las ignoró sin dificultad; ser una Beta la hacía inmune a sus efectos. Su ceño se frunció aún más.

—Eres insoportable —murmuró Sunset con una voz baja y grave, cargada de molestia.

Twilight suspiró, sin inmutarse.

—Veo que solo vienes a insultarme... Si ya terminaste, agradecería que me dejaras en paz —respondió en un tono monótono, dejando claro lo poco que le sorprendían las palabras de su hermana y lo mucho que la desagradaban.

La irritación en el rostro de Sunset se mezcló con un deje de diversión.

—Típico de ti, siempre irrespetuosa, sin conocer tu lugar —dijo con una sonrisa ladina—. ¿Te has visto en un espejo? Solo eres mi sombra.

El comentario hizo que la respiración de Twilight se volviera ligeramente errática, la molestia reflejada en su mirada ante el insulto.

–Mi lugar!? es ironico que lo menciones– su voz parecia desinteresada, pero su intención era desdenosa, mirandola retadoramente –Teniendo en cuenta tu enorme ego, no dudo que no puedas ver mas haya de tu nariz.

Hai finito le parti pubblicate.

⏰ Ultimo aggiornamento: Feb 26, 2025 ⏰

Aggiungi questa storia alla tua Biblioteca per ricevere una notifica quando verrà pubblicata la prossima parte!

DominioLa tua prossima ossessione. Scoprilo ora