El congreso de psicología

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-"Y es por ese motivo por el que la racionalidad no prima en muchas ocasiones sobre las acciones de los humanos. Somos criaturas emocionales, que nos dejamos llevar por los sentimientos en lugar de por la razón, aunque sepamos con certeza que no nos conviene o que nos vamos a equivocar"...

El ponente seguía exponiendo sus ideas en la conferencia. Sora asistía a ella, aunque con poco entusiasmo. Se había llevado una libreta y un bolígrafo para tomar notas, pero pasados los diez primeros minutos su mente había volado muy lejos de allí... y su escritura la delataba... había escrito el nombre de Tai unas cien veces en el papel, adornándolo con dibujos y ridículos corazones. De pronto unos aplausos invadieron el auditorio y la hicieron aterrizar en la realidad. Inmediatamente se dio cuenta de la locura que había estado haciendo y cerró el cuaderno rápidamente, aplaudiendo también.

-Ha sido una conferencia extraordinaria-decía Naty a su lado para que ella pudiera enterarse-mi trabajo va a estar muy buen fundamentado después de esto. ¿No ha sido genial?

-Sí... una maravilla-Sora se sentía avergonzada. Nunca había actuado así, y si había aceptado acudir a las conferencias era para aprender, no para andar con la cabeza en las nubes. Ya no volvería a suceder, jamás.

Las dos se dispusieron a abandonar el salón de actos cuando se fue despejando. Naty comentaba en voz alta las sensaciones de la conferencia, parecía emocionada, como si hubiera sido objeto de iluminación por el profesor Mattews, el ponente. Se encontraban abandonando el auditorio cuando Naty preguntó:

-¿Tú que dices, Sora? Estás muy callada... ¿Cuáles son tus conclusiones de la ponencia?

-Pues...-vaya aprieto, solo había escuchado los primeros diez minutos y con eso no podía extraer ninguna conclusión. Necesitaba que algo o alguien la sacara de esa situación. Mientras seguían andando, Sora trataba de pronunciar una frase que no sonara demasiado idiota-que el profesor Mattews tiene razón en lo que dice...

-Sora, eso no es ninguna conclusión-se quejó Naty fastidiada. 

De repente sora escuchó cómo pronunciaban su nombre, y se quedó de piedra. No podía ser cierto que lo acababa de oír, y al girarse comprobó que sí, en efecto, sus temores se hicieron realidad. La situación empeoraba por momentos.

-¡Sora!-Tai la llamaba con la mano en alto y terminó llegando delante de ella-Qué sorpresa verte aquí, ¿Qué haces en económicas?

-¿Quién es este chico tan guapo?-pregunto Naty con una voz maliciosa. Adoptó una mirada seductora tratando de captar su atención, pero Tai apenas le prestó dos segundos de atención, volviendo a mirar a Sora.

-Es... un amigo, claramente-dijo Sora. Mierda, la había pillado.

-¿Y no me presentas a tu amigo?-insitió su compañera-Me llamo Naty, compañera de la universidad de Sora, encantada.

-Ah, así que sois compañeras de universidad-dijo Tai respirando tranquilo, pensaba que era otra fan-yo me llamo Tai. Amigo de Sora de la infancia.

-Sora, qué calladito te lo tenías-dijo Naty dándole un codazo-¡A ver si sales con nosotras una noche, este fin de semana teníamos planeado salir de fiesta!

-Pero qué dices...-replicó Sora.

-Tú cállate y sígueme el rollo...-susurró Naty forzando una sonrisa.

-¿Fiesta? ¿Sora?-preguntó Tai atónito-creo que no estamos hablando de la misma persona.

-¡Pero qué dices! Se ha vuelto toda una bailarina...-mintió Naty. Se había encaprichado de ese guapísimo moreno, tenía que conseguir una cita con él.

-No le agobies Naty, Tai es un chico ocupado-lo defendió Sora al verlo entre la espada y la pared.

-Bueno, todos los jueves hay fiesta universitaria en el campus-respondió Tai al fin. La cara de Sora palideció, ¿en serio estaban hablando para ir a una fiesta?-no suelo ir, pero Zoe me había insistido mucho en que fuera esta semana. La temática es fiesta ibicenca, ¿Nos vemos allí?

-¡¡Claro!!-Naty se anotaba una victoria-Allí estaremos, no faltes...

En ese momento apareció por detrás de él cierta pelirrubia que conocí de manera fugaz, y que tan mal me caía desde entonces, Zoe. Abrazó por detrás a Tai y puso su rostro en su hombro, analizando a las chicas que hablaban con Tai.

-Te he estado buscando un buen rato-decía ella de manera amable y cariñosa. No parecía la misma.

-Lo siento Zoe, iba a por unos libros a la biblioteca.

-Tienes que venir a la sesión de fisio para estar listo para el examen físico-le recriminó con una sonrisa.

-No faltaré...-le decía él algo incómodo por la situación. Zoe sonrió y nos dedicó una gélida mirada a Naty y a mí, advirtiéndonos de que entre nosotras y Tai había una línea roja.

-Te veo luego, no tardes-y se alejó moviendo el trasero de manera provocativa. Era repelente...

-Ya le dije quién eras-se excusó Tai tratando de cambiar de tema. ¿Se había sonrojado? Fue como un jarro de agua fría. Aunque quizás solo hubiesen sido imaginaciones mías.

-Se ve muy simpática-djo Naty exagerando el tono irónico. Parecía que a ella tampoco le había caído bien.

-En el fondo lo es-la defendió él.

-Nosotros tenemos que irnos-dijo Sora, volviendo a marcar la hora de la despedida-nos espera nuestro tutor para hacer balance de la conferencia... tenemos prisa.

-¿Nos vemos el jueves entonces?-la miraba con una sonrisa, y esos ojos marrones que tanto la cautivaban, no sabía decirle que no.

-Sí, por supuesto...-y dicho esto, tiró de Naty y ambas comenzaron a alejarse. Cuando se montaron en el metro, Naty empezó a bombardearla con preguntas incómodas.

-¿Sora, cómo es que no me habías contado nada de ese pivón?-estaba eufórica-¡Está buenísimo! Aunque es normal que no dijeras nada si lo querías para ti...

-Solo es un buen amigo, nada más-replicaba ella nerviosa.

-Y ahora que caigo, ¿Cómo es amigo tuyo de la infancia si vive aquí?-vaya, comenzaba a pensar más de la cuenta.

-Vive en Odaiba, pero le dieron una beca deportiva, por eso está aquí...-respondía Sora, tratando de evadir más situaciones indeseadas. Pero se aproximaban al final del túnel con una sombra muy negra sobre ella.

-Ah... Entonces ya sabías que estaba aquí... ¿Es a él a quien buscabas cuando te has ido estos días atrás tu sola a vagabundear por la ciudad?

-¡Ya basta Naty, no es asunto tuyo!-Sora estaba muy incómoda, ojalá el tren llegara pronto.

-¡He acertado! ¡No puedo creerlo, entonces no es solo un amigo!

-Sí que lo es-dijo Sora con autoridad-pero... la última vez que lo vi las cosas no acabaron bien... y por eso quería encontrarlo. Para solucionarlo todo y... porque lo echaba de menos...

Genial, conseguido. Ya tenía otra Mimi encima. Pendiente de lo que hacía o dejaba de hacer, cotilleando su vida. 

-Entonces no te molestará que trate de ligar con él-dijo Naty sonriendo-es tan...

-Déjalo, Naty-sentenció Sora-hay muchos hombres en Madrid y en Odaiba. Lo conozco bien, no es tu tipo...

-Ah...-Naty reía descaradamente-eso quiere decir que sientes algo por él, ¡No me engañas!-Naty parecía estar disfrutando de esta humillación, porque Sora se sonrojaba.-Dejaste a Matt, es agua pasada. Ahora tienes vía libre, y ¿sabes qué? Voy a ayudarte a conseguirle.

Taiora: Digital.Where stories live. Discover now