El recolector de almas (Soul's collector)

839 18 7

Le tengo dos preguntas:

¿Cuánto vale tu alma? Para algunos no tiene precio, para otros...bueno, para otros es "su felicidad" en esta vida. Créeme cuando te digo que... Nada en esta vida vale el tormento eterno!

¿Crees en el Infierno? Yo no lo creía hasta que vino a mí aquel sombrío ser llamado el recolector de almas en un momento en el que no me iba tan bien que digamos...

"Quiero mi plata en 72 horas o vivirás el infierno en vida!" Fueron las palabras de mi verdugo, yo era adicto a las apuestas, simplemente no sabía cuándo parar... Me presento, mi nombre es Joseph Black, soy padre de 2 hermosas niñas de 7 y 15 años cada una, esposo de la mujer perfecta y durante toda mi vida, viví en una burbuja de cristal donde no sabía lo que era el fracaso, falta de dinero ni mucho menos la desesperación. Hijo único, huerfano de madre y único heredero de la fortuna de los Black, dinero obtenido por los bestseller escritos por mis padres. En resumen, no tenía que preocuparme por "hacer" dinero, sino en gastarlo.

"Por favor no las lastimes! Te tendré el dinero...sólo...sólo necesito más tiempo!!" Le dije a mi verdugo, al cual apodaban el Bambino quien como garantía tomó a mis hijas. Mi esposa? En un viaje de negocios, le he ocultado estos acontecimientos por obvias razones. No quiero que se ponga histérica y quiera echarme la culpa de lo que está pasando porque pensándolo bien, todo es culpa de mi padre, si no me hubiera congelado mis cuentas no tendría motivos para pedir prestado a un mafioso, y lo más importante, no hubiera tenido ese encuentro con el recolector de almas. Ya lo había hecho antes pero siempre desistía por las niñas.

"Ya no hay más dinero para ti sin importar cuál sea la situación" Fueron las palabras de mi padre luego de escuchar todo lo que había pasado, tan tranquilo y sereno como siempre. Obviamente me indigné, son sus nietas por amor a Dios! ¿Cómo podría reaccionar tan tranquilo sabiendo que su familia está en tan serios problemas? Por supuesto que me fui y no insistí, empecé a llamar y buscar a todas las personas que conocía para ver si me podían prestar dinero pero como mi reputación de "mala paga" me precedía, perdí mi tiempo.

Ya no me quedaba tiempo y estaba desesperado, recuerdo haber murmurado entre tragos, "daría mi alma a cambio que todo esto terminara bien..." Y allí fue que apareció él, con una gabardina larga color negro, ojos color miel, piel tan blanca como los llamados "hijos de la luna", tipo roquero pero de hermoso semblante.

"Daría su alma dice?" Me preguntó con una sonrisa maliciosa, debí irme y no escucharlo pero ya faltaban 3 horas para que vinieran a buscarme y hacerme sufrir a mi familia y a mí.

"Si, pero lástima que eso no exista" Le dije lanzando una triste y forzada carcajada.

"Te ofrezco ayuda si me das lo que dices no existe" Me dice mientras me extiende una hoja blanca y un bolígrafo viejo.

"Me ofreces un pedazo de hoja blanca y un boligrafo viejo por mi alma? Si es que la tengo, creo costaría más que eso"

Aquel hombre se presentó como el recolector de almas, me explicó que lo que yo escribiera en ese pedazo de hoja blanca se cumpliría de manera instantánea pero como no todo vale lo mismo, dependiendo de lo que escribiera así sería el precio. Al tomar aquella hoja fui sellado, intercambié mi alma por un pedazo de hoja y un bolígrafo.

"Cuando terminas de escribir lo que deseas debes asegurarte al final poner un punto. Te aparecerá cuál es el precio y para que se complete el proceso debes derramar una gota de sangre en él. Como fuiste tu el que cambió su alma por este papel, sólo reconocerá tu sangre para que se cumpla lo que se haya escrito". Luego de darme estas instrucciones salió del bar.

Fue cosa como del mismo diablo el llegar sin que nadie lo notara y ver lo que no debí ver...el hijo de perra ese estaba abusando de mi hija mayor. Con todo el coraje del mundo escribí que se abriera la tierra y salieran demonios y se lo llevaran en vida al mismo infierno. Al terminar de escribir apareció debajo esta frase: "un vida por otra", me corté el dedo y lo dejé sangrar sobre el papel y para mi sorpresa... pasó.

Vi cómo se abrió la tierra y seres espeluznantes salieron del hueco. Sus ojos eran como de fuego, sus rostros totalmente desfigurados, tenían garras con las que rasgaban la piel del Bambino. Sus gritos resonaron por todo el lugar pero todo el que llegaba se quedaba pasmado del susto por lo que estaban observando. Luego de hacerlo sufrir un poco, lo tomaron y lo arrojaron al hueco, de allí salió una enorme mano de fuego que lo apañó en el aire y se lo llevó, los demonios me miraron y luego se desvanecieron. Todavía retumban sus gritos en mi mente, pero aunque sentí miedo por descubrir que era cierto lo del trato, tambien me sentí plenamente complacido con el resultado.

Mis niñas estaban totalmente traumadas, pensé en que aún le debía dinero a la mafia y que ellos enviarían a otro y se volvería a repetir este evento asi que escribí en la hoja que todo lo ocurrido se borrara de la memoria de los que estaban involucrados, especifiqué los miembros de la mafia y mis hijas. Cuando terminé apareció el precio "toda la memoria de uno será tomada, por la de algunos", no entendí esto pero no quería que mis niñas recordaran esto y no quería ser perseguido por nuevos verdugos, así que m pinché el dedo con un alfiler en el carro y sellé el trato. Al instante mis niñas ya no recordaban nada y yo me sentí más aliviado.

Al llegar a casa...entonces entendí! "Señor Black, le llamamos del Hospital St. Peters para comunicarle que su esposa tuvo un accidente en una avioneta...se encuentra grave..." Fueron las palabras de la enfermera que me dio las noticias por teléfono. Quedé pálido, "una vida por otra", esta frase retumbaba en mi mente.. Me aterraba la idea de perder a mi esposa.

No quise preocupar a las niñas asi que las llevé donde su abuelo, pero me llevé una horrible sorpresa. Había ambulancia, policias y los clásicos mirones.

"Señor oficial, qué sucede? Mi padre vive aquí " Me atreví a preguntar a un oficial que estaba procurando que los mirones no entorpecieran el trabajo policiaco. Me hicieron pasar y me explicaron todo, mi padre había sido asesinado por unos ladrones que entraron a la casa a robar.

Aunque suene fuera de orden, lo único que pensé en ese momento fue "weee, soy rico!" ¿tendría que sentirme triste por la muerte de aquel que prefería que violaran y mataran a mis hijas, sus nietas, por dinero?

Tuve que llevarme conmigo a las niñas al hospital. Al llegar, me dan las malas nuevas... Mi esposa estaba en estado vegetal y en mis manos estaba desconectarla o esperar a ver si algún día despertaba. Por supuesto que quiero esperar a que despierte!

Ahora estaba todo claro, "una vida por otra" resultó ser quitarle la vida a mi papá para mandar al infierno al Bambino y por borrar tantas memorias, la mente de mi esposa fue tomada..."toda la memoria de uno será tomada, por la de algunos".

Mis hijas cayeron en depresión, no podían lidiar con la muerte de su abuelo y la situación clínica de su madre. Y yo... yo ya no podía mirarlas, todo el sufrimiento de mis hijas... yo era el culpable! Debía buscar la forma de remediarlo, ellas lo son todo para mí y no podía dejarlas perderse en tan grande sufrimiento. Inicialmente las llevé a sicólogos, siquiatras, consejeros, pastores, sacerdotes, budistas... Nada funcionaba, entonces llegué a la conclusión que sólo podría solucionarlo con la hoja que me dio el recolector de almas.

Escribí muchas soluciones en aquella hoja, sin embargo el intercambio era como el dicho que dice "la cura pasó a ser peor que la enfermedad". Esta vez no estaba dispuesto a cerrar el proceso sin estar seguro que mis acciones no repercutieran en mis hijas y esposa.

Mientras buscaba respuestas me gasté casi toda la herencia que había heredado y como no soy bueno para nada estaba preocupado de cómo mantendría el estatus que teníamos, cómo cuidaría de mi esposa. Como ya había aprendido la lección, no fui a apostar ni nada que fuera fraudulento. Me dediqué a escribir.

Supongo que por tener sangre de escritor pude en seis meses terminar mi primera y única obra "El recolector de almas" y aunque todo lector piense que es ciencia ficción o una historia de horror más, es la historia de mi vida.

Procuré dejar todo en orden, mis cuentas y mi testamento, ya es hora de partir. A veces me pregunto cómo sería si no hubiera tomado aquel pedazo de hoja y el bolígrafo... Ya no importa, este es el último escrito, el último trato que haré. Al principio dije que nada vale el tormento eterno, una cosa para mi si... El bienestar de mis hijas.

"Doy mis años, mi vida misma para que mi esposa vuelva a estar sana y gocen de buena salud tanto ella como mis hijas, para que mi primer y único libro se convierta en un bestseller y así nunca nada les falte", al escribir esto en la hoja, sólo aparecieron dos palabras "TRATO HECHO" y fue cuando apareció nuevamente... el recolector de almas...