El camión militar se detuvo con un brusco frenazo, levantando una nube de polvo que invadió el ambiente. Nirvana, con el estómago revuelto y el corazón latiendo con fuerza, bajó del vehículo junto a los demás reclutas. A sus 18 años, el mundo se extendía ante ella como un territorio desconocido, lleno de peligros y desafíos.
La Academia Militar se alzaba imponente frente a ellos, con sus muros grises y sus torres de vigilancia que parecían arañar el cielo. Un lugar donde la disciplina y la obediencia eran ley, donde los débiles eran aplastados y solo los fuertes sobrevivían.
Nirvana observó a su alrededor con una mezcla de curiosidad y temor. Chicos y chicas de todas partes del país, con sus uniformes nuevos y sus rostros llenos de incertidumbre, se agrupaban en el patio principal, esperando las instrucciones de los instructores.
Entre la multitud, una figura llamó su atención. Una chica alta y esbelta, con el cabello rubio platinado recogido en una coleta impecable, se movía con una gracia y una seguridad que contrastaban con la timidez de los demás reclutas. Sus ojos marrones claros, fijos en un punto distante, parecían desafiar al mundo entero.
Nirvana sintió una punzada de admiración y, al mismo tiempo, un impulso de rivalidad. Esa chica, con su aura de superioridad, representaba todo lo que Nirvana despreciaba: la arrogancia de la élite, la obediencia ciega al poder.
Sin embargo, no podía negar que había algo en ella que la atraía. Una fuerza interior, una determinación que se reflejaba en cada uno de sus movimientos.
"Quién será", se preguntó Nirvana, intrigada.
En ese momento, la chica se giró y sus miradas se cruzaron. Un choque de mundos. La rebeldía y la indiferencia en los ojos marrones de Nirvana, la ambición y la seguridad en los marrones claros de la otra chica.
Un silencio tenso se instaló entre ellas, roto solo por el murmullo de los demás reclutas. Nirvana sintió un escalofrío recorrer su espalda. Esa chica, quienquiera que fuera, la intimidaba y la fascinaba al mismo tiempo.
De pronto, un instructor con voz de trueno rompió el silencio.
"¡Atención, reclutas!", gritó. "Soy el sargento Miller, y estaré a cargo de su entrenamiento durante los próximos cinco años. Aquí aprenderán lo que significa ser un soldado. Aprenderán a obedecer, a luchar, a matar. Los débiles serán eliminados. Solo los fuertes sobrevivirán".
Las palabras del sargento resonaron en el patio, sembrando el miedo en los corazones de los reclutas. Nirvana, sin embargo, se mantuvo firme. No iba a dejar que el miedo la dominara. Estaba allí para desafiar al sistema, para luchar por su libertad.
Y en esa lucha, sabía que la chica de la mirada desafiante sería su mayor rival.
"Jeferlin Vanderwood", escuchó que alguien decía a su lado. "La mejor cadete de su generación. Dicen que es invencible".
Nirvana grabó el nombre en su memoria. Jeferlin Vanderwood. Su enemiga. Su obsesión.
Nota : espero que les guste
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UN AMOR FORJADO EN FUEGO
RomanceNirvana, una joven rebelde de 18 años, llega a la Academia Militar con una mezcla de curiosidad y temor. Entre los reclutas, destaca Jeferlin Vanderwood, una cadete excepcional que llama la atención de Nirvana por su aura de superioridad y su fuerz...
