11 de marzo de 1968
Querido Roberto, he intentado enviarte un telegrama tan pronto como he podido, pasaron tantas cosas en tan poco tiempo que no había encontrado el momento ideal para contarte todo lo sucedido y como te habrás dado cuenta he recurrido a una carta en lugar de un Telegrama por lo largo de mi mensaje. Primero que nada, quiero disculparme por haberme ido tan abruptamente de Belo Horizonte, sé que después de tu boda con Bela B tenías la intención de que pasáramos algunos días más celebrando por la ocasión, pero me temo que la impaciencia me ha vencido y como la mala costumbre que tengo, mis pies me han traído por si solos hasta Rio de Janeiro. Siempre estaré en deuda contigo y con Aramel por todo lo que han hecho por mí, y aunque sé que se negaron rotundamente yo mantendré mi promesa de pagarles cada cruzeiro que gastaron en mí.
Primero que nada, quiero informarte que me encuentro bien, logre completar el viaje sin complicaciones, tal y como habíamos discutido antes Don Hélder Câmara no tuvo ningún problema en recibirme. Él es tal y como me lo había imaginado en los telegramas que intercambiamos, en cambio él se sorprendió bastante con mi aspecto actual ya que la primera vez que nos escribimos yo aún era un joven seminarista y nuestras discusiones eran puramente respecto a temas de la iglesia. Sin embargo, ahora que me abrió las puertas de su casa con plena confianza, me vi en la obligación de contarle mi historia tal y como había sucedido. Grande fue mi sorpresa al descubrir que Don Hélder ya había discernido mis verdaderos sentimientos la primera vez que le hablé de Hilda en aquel telegrama
"A quien se le describe como ángel, es porque el corazón lo ha tomado como tal" fue lo que me explico.
En parte saber eso me trajo un gran alivio, si te soy sincero aún tengo la sensación de que seré regañado severamente tal y como hacia el padre Nelson, cada vez que le cuento a nuevas personas que yo era un seminarista que dejo el hábito, pero no tiene mucho sentido estar así de nervioso cuando buscar a Hilda es la principal razón de mi viaje.
En las 3 semanas que llevo aquí ya he logrado hacer una lista casi completa de los hoteles y departamentos más conocidos de Rio, aun no tengo señales de ella, pero te mantendré informado sobre mis descubrimientos, de igual forma te pido que me informes sobre cualquier pista que puedas descubrir sobre su paradero.
Se muy bien que las probabilidades no están de mi lado, pero desde que llegue tengo una sensación en el pecho que me dice que ella está cerca, así que no detendré mis esfuerzos hasta que la encuentre o hasta que sucumba a la locura. Si alguna de las dos cosas pasase, deséame suerte.
Con Cariño, tu hermano Malthus.
YOU ARE READING
Volverte a ver
FanfictionHilda se va a Rio de Janeiro. Malthus es arrestado por DOPS. 4 años después, se vuelven a encontrar. Ah, mi querida alma curiosa, escucha las palabras de Madame Janette, quien ve más allá de lo evidente. El destino, ese artesano invisible, tejió sus...
