Capítulo único

916 74 2
                                        

𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐𖤐

La nieve caía con una lentitud casi hipnótica sobre el gran castillo de Hogwarts, transformando el imponente castillo en un cuento de hadas invernal

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

La nieve caía con una lentitud casi hipnótica sobre el gran castillo de Hogwarts, transformando el imponente castillo en un cuento de hadas invernal. Cada copo parecía una diminuta estrella de seis puntas que se posaba suavemente sobre las torres puntiagudas, los muros de piedra y los tejados inclinados creando una manto blanco y brillante que reflejaba la luz tenue del crepúsculo. El aire gélido y limpio olía a pino recién cortado a galletas de jengibre recién horneadas que emanaban de la cocina del castillo y a la sutil magia que impregnaba a Hogwarts especialmente en estás fechas festivas. Las luces de navidad eran miles de puntos de luz cálida parpadeaban en cada ventana creando un espectáculo mágico que parecía extenderse hasta el infinito.

En una de las torres más altas desde donde se podía observar la extensión nevada del terreno escocés Theodor Nott se encontraba sentado junto a la ventana envuelto en una cálida manta de lana. Observaba el paisaje invernal perdido en sus pensamientos, la navidad siempre había sido una época agridulce para el. Los recuerdos de su infancia marcados por la frialdad de su padre después de la muerte de su madre y la soledad de su entorno contestaban con la alegría festiva que lo rodeaba. La belleza del paisaje no lograba disipar la melancolía que se anidaba como un hueco en su corazón.

El cierre de la puerta de la torre en donde se encontraba, lo interrumpió. Era Draco Malfoy su cabello rubio reluciendo bajo la tenue luz de la habitación, llevaba su habitual abrigo negro pero hoy lucía una bufanda verde esmeralda que contrastaba con la oscuridad de su ropa un toque de color que Theodore encontró inesperadamente lindo.

"¿Que hace aquí solo, Theo?" Pregunto Draco su voz más suave de lo habitual. Había una preocupación genuina en sus ojos algo que Theo había llegado a apreciar con el paso del tiempo.

"Solo disfrutaba de la vista." Respondió Theo girandose para mirarlo. En los últimos meses su amistad con Draco había evolucionado de una simple camadereria a algo más profundo algo que ambos evitaban definir temerosos de arruinar la conexión que habían creado con tanto cuidado. "¿Y tú? ¿No deberías estar con los demás?"

"Ellos están ocupados con los preparativos de la fiesta en el gran comedor." Respondió Draco acercándose a la ventana. "Ademas prefiero venir aquí, este lugar es más tranquilo...y me gusta mucho más tu compañía." La confesión tan simple pero sincera hizo que el corazón de Theo diera un vuelco, además se había dado cuenta que Draco intentaba ocultar su pequeño sonrojo, pero su piel pálida casi como la nieve no lo ayudaba, solo se limito a sonreír ante lo lindo que se veía.

Un silencio cómodo se instalo entre ellos interrumpido solo por el crepitar del fuego en la chimenea y el susurro de la nieve contra el cristal. Theo sintió una calidez en su pecho una sensación muy reconfortante era algo que contrastaba con la melancolía que lo había estado acompañando durante el día. En los últimos años Draco había sido su refugio, su confidente, la única persona con la que podía ser el mismo sin necesidad de una pretensiones o una máscara para ocultar lo que realmente sentía, con el no había necesidad de todo eso.

One-shot Where stories live. Discover now