Era una noche templada en la ciudad de Mondstadt.
Como cada viernes, muchos ciudadanos fueron a la taberna El Obsequio del ángel a beber un vaso de una buena bebida después del trabajo, para descansar de la semana ajetreada que había sido aquella, había mucho trabajo debido a las festividades próximas a realizarse en la zona, a charlar entre vecinos, para enterarse del chisme más reciente, que ahí se vendían como pan caliente, y a escuchar alguna que otra historia que los bardos siempre tenían para contar.
El ambiente estaba bastante animado, algunos juglares tocaban frescas melodías que decoraban el lugar, los clientes platicaban amenamente, además de estar muy (demasiado) contentos por el alcohol que recorría sus venas los meseros iban de acá para allá pasando entre mesas con cervezas, vinos y licores en sus bandejas. Era una noche realmente próspera para el lugar.
Repentinamente, un bardo bajito, de pelo azabache atado en dos trenzas, de ojos aguamarina y portante de una lira, quien era un cliente habitual por aquellos lares, aclaró su voz para que todos lo puedan oír.
—Buenas noches, Damas y caballeros — declaró con un tono que detonaba que estaba pasado de copas — Esta noche, es mi turno de contarles una historia sobre un país que estaba siendo dominado por un tirano salido del mismísimo infierno, quien no daba lugar para los blandos, que ordenó ir a matarlos. En medio de la tormenta, hubo un joven que se alzó entre toda esa niebla, levantó su espada y al grito de "Seamos libres, que lo demás no importa nada" comenzó con el proceso del libertador, junto a sus camaradas triunfó, derrotó al malvado que la alegría al pueblo le quitó y le devolvió la paz desterrada a aquellas tierras.
É
sta es la historia del guerrero blanco. — terminó con su monólogo, mientras que miles de ojos se hallaban expectantes a su relato, no se hizo de rogar y con el canto de su lira comenzó a narrar.
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Crónicas de un guerrero
AdventureUn reinado de caos y terror gobernaba Fontaine, el miedo inundaba las calles ya nada era como antes. Una tormenta se exponía Mientras que en la lejanía Se hacía presente la vida de un valiente Que venía a dar la libertad de su gente Aguerrido s...
