Estoy viviendo en tu ausencia, escribiéndote letras con el tinte de mis lágrimas, en toda la ciudad te veo, pero no tiene la suavidad de tu piel. Sólo hay oscuridad, no logro ver en la noche, porque no quiero, sólo quiero ver las empolvados luces de los focos entre los árboles robustos, sólo ilumina tu color favorito, aquél verde, también del moho de las paredes en las que nos besamos, están grabados esos besos como graffitis, uno dice "distrito under crown", y otro que está en mi cuerpo aún, dice tu nombre, pero se borra lentamente.
Me sé de memoria el camino de tu casa, vivo en el norte y vos en el sur, también estás en el sur de mi corazón, pero me perdí ahora, no conozco más estos lugares extraños, sabiendo que no estás para guiarme, y estás cartas no te llegan y tengo miedo de que las rompas, si pudiste despedazarme con cada promesa que se quedó como semilla en el pasado y no germinará en un futuro, estoy segura que mis manchas de miedo y amor, de decepción y admiración, en esas hojas no significan más nada.
En tus ojos veía mi reflejo esa noche en la que te busqué desesperadamente para darte lo único que podía, lo último que me quedaba y que quedó a medias, como lo que tuvimos hace ya un año. Podía verme tan indefensa y vulnerable mirándote, observando el cuerpo que estuvo fusionado con el mío, que fui parte de tus labios y tus brazos que me ahorcaron tantas veces, vos que marcaste mi piel con tu nombre, pusiste firma a lo que era (y quizás, es aún) tuyo, vos que con tanto fervor me mataste para hacerme vivir sin darte nada a cambio más que amor, y eso único, quizás no fue suficiente para que me mantengas aún viva.
Probablemente ya de mi te has olvidado, probablemente te pida demasiado al buscarme, pero ¿cómo puedo recordar que ya no somos ni desconocidos, si a mi lado cuando duermo está tu rostro? Extrañamente, no puedo besarlo, no puedo tocarlo, pero está ahí, estás en mis sueños más vívidos, pero aún no me dices buenos días, aún no oigo tus palabras cerca, y otras manos pueden, más suaves y blancas que las mías.
Te juro que me quedaré acá, quieta en la ventana, esperándote aún, con la esperanza que vive más en los sueños que en la mañana y no estás.
igna_ssj77
