Iván se encontraba en camino a casa de su novio, con el cual llevaban un año de relación, los dos al ser figuras públicas ya habían conversado sobre hacerlo público pero aún no era una decisión.
Bajó de su auto, subió hasta el piso y abrió con sus llaves el departamento de su novio, lo vió tumbado en el sofá y se acercó con una sonrisa en su rostro.
—Hola, gordo —la sonrisa en la cara del azabache era enorme.
—Hola mi amor —ahora saludó el castaño y levantó los brazos en señal de querer un abrazo.
Buhajeruk se acercó y lo abrazó; se sentó a su lado y le pasó una mano por encima de los hombros.
—¿Qué haremos hoy? —preguntó el más alto.
—¿Te pinta hoy cenar? —sugirió el castaño.
—Me gusta la idea —sonrió— ¿a dónde querés ir a cenar?
—Mmm.. —se concentró en la tele, la cual estaba encendida— y no sé, ¿a vos no se te ocurre nada?
—¿Qué te parece si mejor pedimos un Mac o que se yo y vemos una peli acá? —propuso el azabache.
—¡Si!
—¿Querés que lo pida ya, gordo? —el castaño sonrió al escuchar el apodo.
—Si, pedime una Big Mac en combo —pensó— ¡ah, y pedime un Mac Flurry!
Buhajeruk sonrió.
—¿De qué lo querés?
Se lo pensó un momento —Oreo.
Iván terminó de pedir todo y fueron por mantas y cobijas para acurrucarse ya que el frío de Buenos Aires es tremendo.
Pasaron aproximadamente veinte minutos cuando llamaron de recepción que el pedido ya estaba subiendo.
Sonó el timbre.
—Yo voy —Buhajeruk se levantó, pagó y regresó.
—Me estoy cagando de hambre —abrió el pedido y sacó un papa que fue directo a su boca— jamás me cansaré de comer esto, boludo.
—¿Qué peli querés mirar?
—No sé, ¿vos? —el hambre no lo dejaba pensar.
—¿Vemos Car's? —habló emocionado con una sonrisa el azabache.
—Vos lo que querés es ver a la gata esa con la que me engañas —lo regaño— ponela, dale gato.
Buhajeruk sonrió.
Carrera se levantó a por una mesita para ponerla enfrente del sillón, acomodó el Mac en ella y se acurrucó junto a Iván para poder ver la peli.
Después de un rato se terminó la peli y recogieron todo para irse a dormir.
—Gordo, si querés ve a tu pieza, yo termino de recoger esto —dijo amablemente el pelinegro al ver la carita de sueño que tenía su novio.
—Sos un tierno, gracias Ivu —le dio una sonrisa y empezó a encaminarse hacia su pieza.
Iván terminó de tirar todas las bolsas del Mac y caminó hacia la pieza de Rodrigo.
Entró y estaba todo oscuro, solo alcanzó a distinguir un bolita en la cama tapada con cobijas y mantas.
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descubiertos - rodrivan
FanfictionDonde todo el mundo se entera de la relación de ciertos argentinos que siempre habían afirmado ser solo "mejores amigos"
