Crisis

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No podía sentirse peor en ese momento. Estaba en el suelo de su hogar, llorando a mares mientras el terror recorría sus venas sin motivo aparente y causando náuseas que le llegaban a la garganta.

Pero veamos como llegamos a esto.

Miercoles, era un miercoles por la noche y había encendido directo como siempre. Estuvo preparando un par de cosas y poniendo algunas cumbias y remixes mientras la pantalla de espera persistía en los dispositivos de sus espectadores. Le costaba hacer streams, aunque al mismo tiempo adoraba hacerlo; le fascinaba la idea de hablar con sus fans, jugar alguna estupidez y reaccionar a videos que le mandaban por Discord, pero había un extraño espectro en su cabeza que rara vez estaba ausente. Ese era un día en el que pensó que este ser mental no estaba presente para atormentarlo, por lo que finalmente prendió directo.

Estaba alegre, más de lo usual, pues Alejandro ---uno de sus mejores amigos ---se había ido a quedar a un hotel de Lima, pues al día siguiente harían una colaboración prometida a sus comunidades. Como el argentino había traído consigo un par de videojuegos y su consola junto a una laptop al lugar en el que se hospedaba hicieron el directo juntos jugando y hablando con sus fans. Las cámaras los apuntaban, y grababan lo que había en sus pantallas.

----Bro, eres terrible en esto ----le decía en broma el de nacionalidad peruana mientras aguantaba la risa, sosteniendo el mouse de su PC y clickeando casi al azar.

----Fijate que no he jugado esto nunca ----el de cintillo rió mientras achinaba los ojos, haciendo que parecieran solo un par de palitos.

Pero algo volvió.

No, no podía ser...

Se quedó callado de la misma nada, congelado, aún con el mouse en la mano pero ya sin clickear. Su personaje del videojuego se quedó estático en la pantalla al igual que él, con la diferencia de que aquel personaje no sentía nada de lo que su controlador sí. Se apoyó en su silla, sintiendo el miedo trepar por su espalda.

Alejandro había empezado a hablar, pensando que los demás lo escuchaban. Y en parte sí, su comunidad lo escuchaba, pero el principal pues no parecía hacerlo.

----...Y así que al boludo lo terminaron arrestando frente al mismo aeropuerto por robarse una decoración de un puesto... ----terminaba de contar aquella pequeña anecdota el de apariencia asiática mientras reía y jugaba, hasta que se percató de algo ----¿Alex?

Miró la transmisión del de nacionalidad peruana, percatandose de la extraña situación que no había presenciado antes; Alexander estaba temblando a este punto, casi jadeando y con los ojos brillantes por las lágrimas que parecía intentar aguantarse. Leyó los comentarios del stream ajeno lo más veloz que pudo.

"Alecchi se ve mal"

"¿Qué pasó?"

"Algo anda mal.."

----Alexander, ¿Qué está pasando? ¿Estás bien? ----se preocupó al instante de lo que estaba sucediendo. Lo único que recibió fue un sonoro sollozo, seguido de los últimos segundos de transmisión de su amigo, el cual simplemente cortó el stream, terminandolo.

Wang solo quedó perplejo y preocupado, cosa que comentó con su público.

----Le mandaré un mensaje... ----murmuró mientras hacía lo dicho. Habló durante unos pocos segundos con sus fans antes de que el sonido de notificación lo distrajera para hacerle ver la pantalla de su dispositivo movil ----¡Es él! ----estaba alegre de saber que el contrario seguía vivo, pero al momento de leer el texto su sonrisa se desvaneció.

----Nah, boludo, me tengo que ir... ----y sin decir nada más cortó directo.

💐

La ansiedad finalmente había empezado a atormentarlo en el momento que menos lo esperaba; en pleno directo. Cortó todo lo más rápido que pudo al darse cuenta de lo que había causado. Sentía vergüenza, un miedo irracional y unas ganas de vomitar que no podía explicar. Intentó ir a tomar aire fresco, pero se sintió tan mareado que simplemente terminó en el frío suelo, sentado mientras se agarraba la cabella entre fuertes sollozos y llantos. Una vibración de su celular hizo que tomara el objeto ya mencionado, viendo que era el amigo con el que había estado jugando ---y del cual ciertamente estaba enamorado de hace un tiempo ---. Leyó el mensaje

"¿Estás bien?"

Contestó como pudo.

"No estoy nada bien"

Producto de todo lo que estaba sufriendo tiró el telefono no muy lejos de él. Lloraba a cantaros, sin si quiera saber de donde había salido tanto terror. Otro texto llegó a su teléfono.

"Corté directo, voy para allá"

Para él el tiempo pasaba lentísimo. Sentía que todo se le nublaba, le costaba respirar, el horror no lo dejaba y detestaba el síntoma más fuerte de sus crisis; náuseas. Mientras estaba sentado en el suelo con la espalda encorvada y su pug consolandolo con besos babosos puso una mano contra su boca mientras aguantaba una arcada, escuchando su telefono sonar. Contestó sin si quiera ver quien era.

----Alex, estoy afuera. Por favor, abreme...

Era Ale.

----B-bajo la alfombra hay llave... -el nudo en su garganta casi ni le permitió hablar, pero pudo ser entendido por su amigo, cosa que supo al escuchar como la puerta se abría.

A los pocos segundos sintió unos calidos brazos a su alrededor y un conocido perfume que se le hacía adictivo de oler; era Ale, pero a pesar de su compañía aún no estaba bien.

----Dime, ¿Qué necesitas?

De pronto, volvió a encorvarse hacia al frente, con una mano en su abdomen y otra cubriedo su boca.

----Baño... ----alcanzó a susurrar.

💐

No expulsó nada ese día, pero estuvo un buen rato en el baño pensando que algo saldría de su estómago. Las náuseas afortunadamente cesaron, pero se sentía increíblemente fatigado, y aún estaba bastante asustado y ansioso. Estaba frente al espejo del baño, lavandose un poco la cara por orden de Alejandro, el cual estaba a su lado, acariciando su espalda con delicadeza.

----Todo está bien, Alex ----le murmuró despacio el de ojos asiáticos, sabiendo la crisis de ansiedad que había tenido su contrario.

----Algo siempre me dice que nada está bien, que algo terrible pasará... ----susurró Alexander con el rostro mojado, buscando a ciegas una toalla que al final le terminó entregando Wang. Suspiró exhausto y fatigado, secandose la cara con algo de brusquedad hasta que sintió como las manos del contrario detenían la brusquedad de sus manos contra su rostro.

----Ten cuidado, no te talles tan fuerte la cara ----le dijo mientras tomaba la toalla, secando el rostro ajeno a palpadas con la toalla ----Tienes que descansar, ¿Sí? ¿Te sientes bien para quedarte solo?

Alexander negó lentamente.

----No me siento bien.

----Bien, me quedaré para cuidarte.

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⏰ Last updated: Dec 14, 2024 ⏰

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