Como contar mi día, creo que más extraño no podía ser, odiaba este día, como de costumbre, porque me recordaba a el día que perdí a mi papá, aunque ya de eso habían pasado dieciocho años.
Roger planeo hacer, como siempre, un día normal, yo preferí seguirlo, aunque no tuviera ánimos de absolutamente nada, creo porque no quería que se sintiera inútil.
Fuimos a jugar básquet, fuimos a comer pizza, al cine; sin embargo, yo no me sentía muy animado, y me estaba cansando de fingir divertirme cuando no lo hacía en ningún momento, supongo sabrás ya que leerás todo esto.
El caso es que, al salir del cine, estábamos en el auto, me incorpore a la vía sin prestar tanta atención, hasta que vi a una chica, intente frenar, pero no podía, por lo que gire el volante y termine golpeando otro auto.
Cuando pude mantenerme cuerdo, vi a la chica, estaba cubriéndose el rostro, salí rápido, aunque me dolía un poco el cuello, la conduje a la acera y necesitaba me dijera porque se puso frente al auto, pero no sabía cómo hablar con ella, hasta que Roger me dio una gorra y gafas oscuras y comenzó una conversación con ella.
Escuchando sus respuestas, supe que ella quería morir y que en todo intento no lo logra, Roger me dijo que la llevara a un hospital, comenzamos caminando y solo voy a parafrasear un poco de la conversación.
"¿Por qué todos quieren esforzarse en que viva si solo quiero morir?
Si me lo explicas con calma, quizá podría comprenderte mejor.
Yo, no tengo nada que me ligue a este mundo, no tengo dinero, no conservo trabajos, vendo mi cuerpo como puedo y dejo que hagan lo que quieran, pero ya no siento nada, levantarme es un martirio, pero termino el día solo deseando no despertar más, supongo es suficiente para explicar.
Es cómico que pienses lo mismo que yo, y sin embargo tu dirías que soy privilegiado.
Tienes dinero y un auto, obvio eres privilegiado.
Pero estoy solo, y por mucho que pueda comprar, no tengo algo que me ligue a seguir aquí, no vendo mi cuerpo, pero soy perseguido a diario, ya hace años dejo de darme gusto incluso este día, solo hago cosas, pero ya no tengo placer en nada, he igual solo espero no despertar y cuando lo hago, me es difícil levantarme.
Es estúpido darme cuenta que el dinero no es factor para desear morir.
Neil Lawrence, ¿Cuál es tu nombre?
Evangelina."
Imaginaba mil motivos por los que no quería darme su apellido, pero no le di importancia, así que, a pesar de todo, la lleve a mi apartamento, parecía tenerme miedo, pero le asegure que no le haría nada, aunque se preocupó al notar que tenía la mano en el cuello, por lo que me insistió hasta ir a un hospital, donde termine con medicinas y un collarín, así como con Evangelina que se autocontrato como enfermera, aunque la verdad lo prefería a estar solo.
Recuerdo su rostro al ver mi apartamento, realmente parecía fascinada, aunque note parecía no conocerme, lo cual me daba curiosidad, le di un tour por el departamento hasta que le mostré la habitación de invitados, suponía ella necesitaba un baño, por lo que le dije que iría a buscar ropa, aunque me detuvo y me pidió algo más, pero me lo escribió en la mano, solo dijo que fuera a la farmacia, así que fui rápido, leí lo que me pidió, fui a pagarlo y volví a mi apartamento.
Realmente no me fije que compre, hasta que llegue al apartamento, ahí supe que en verdad ella parecía no estar en un buen momento, por lo que le di su compra y luego fui a la cocina, prepare algo de cenar y un té de menta, busque ropa cómoda y fui con todo a la habitación, toque la puerta y vi que abrió algo apurada, pero al verme con la charola, ella me dejo entrar, dejándole lo que traje, ella me miro sorprendida.
Hablando le explique el motivo de las cosas que traje y esperaba estuviera cómoda, me salí cerrando la puerta, fui a la sala, notando lo cansado que en verdad estaba, solo quería dormir, pero escuche pasos, y vi a Evangelina con mi ropa, notando traía la charola consigo, ella en verdad era como de esas personas que, a pesar de desear morir, buscaban alumbrar a otros.
Resulta que fue con la charola para cenar juntos, ya que pensaba nadie debía cenar solo.
La guie al comedor, fui por algo para cenar y acompañarla, ya sentados, listos para comer, ella parecía sorprendida de algo.
Comenzó preguntando porque quería ella viviera, le dije que era porque ella tenía algo de lo que yo carecía, parecía no darle crédito a mi respuesta, pero no ahondo más en el tema, comenzando a hablarme de sus libros favoritos.
Tras la cena, ella comenzó a lavar los platos, pero al hacerlo, comencé a escuchar que ella cantaba un poco, aunque no entendía que decía, pero parecía un tanto triste al cantar, a pesar de hacer un baile discreto, hasta que vi daba la vuelta con los ojos cerrados y con ritmo, parecía se había olvidado por un momento donde estaba, y no me molestaba, porque era la primera vez en mucho tiempo que ese lugar no parecía solo una cueva.
Vi que termino con eso y fue a tomar la escoba que había ahí cerca, ella se puso a moverse con la escoba, pero lo hacía mientras barría, hasta que tomo el recogedor es que vio lo que no había hecho, pero ella solo se rio y me miro.
Me pidió periódico, cinta adhesiva y un plumón, ella envolvió el vidrio, lo sello y le coloco la frase "vidrio roto", me explico que había animales callejeros que solían herirse con los paquetes que tuvieran vidrio, realmente entendía menos a esa chica, porque a pesar de desear morir, quería ayudar a otros a vivir, ella me hizo sentar en una silla, quitándome el collarín reviso un poco, aunque no podía mover el cuello, al menos me sentía mejor quitándomelo.
Ella fue directa al preguntarme porque me ocultaba, le explique todo de mí, sorprendida de todo eso, como si no me conociera, preocupada me pregunto sobre los paparazzi, y sin pensarlo termine contándole de mi hija, a lo que me dio un consejo.
"Se pasivo/agresivo, amenaza con demandarlos si invaden la privacidad de ella, tienes la ley de tu lado"
Era extraordinario supiera de leyes, pero ignoraba quien era mi padre; miro el reloj, mandándome a la cama, prometiéndome que no se iría, aunque no podía dormir, pero me dijo que iría solo a la tienda y volvería.
Sé que dirás estoy loco por depositar mi confianza en ella sin más, pero me hacía sentir especial, así que creo influyo mucho; al llegar a mi habitación, ella me dejo cambiarme, para luego arroparme como solía hacerlo mi papá y comenzó a cantar con voz suave, no entendía la canción, pero me daba paz, por lo que me sentí tranquilo al cerrar los ojos.
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My Reality
RomanceUn amor eterno que no es para siempre... ------------------------------------------------------------------- Neil... Cómo podría definirlo. Un tipo encantador, alegre, detallista. Pero al mismo tiempo un tanto idiota, impulsivo, detallista...
