Prólogo.

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Hola.

Antes de empezar quiero decir que esta obra es de rosaydaga.

Yo solo la estoy adaptando, todos los créditos son para ella.

Sin más, espero que les guste.




















Paren, boludos, van a asustar a Juli.

Enzo negó con la cabeza al oír que la risa de sus amigos no disminuyó en lo absoluto. Fue en vano y por supuesto sospechó que así sería, pero lo intentó.

Trató de expresar eso con una mirada y cuando vio a Julian sonreír y rodar los ojos supo que de todas formas no importaba demasiado. Lo alivió, ciertamente, pues significaba que a pesar de que lo estaban molestando todo se encontraba bien.

Era el último día de la semana y como cada viernes desde hacía algunos años se encontraban en el departamento de Lautaro bebiendo y jugando juegos de mesa. Normalmente acababan en peleas por alguien perdiendo o porque decidían molestarse hasta que alguno se enojaba, y en ese momento el turno era de Julian.

A Enzo personalmente le parecía divertido porque era consciente de que las bromas eran solo eso, sin embargo no quería que su mejor amigo se sintiera incómodo, pues podía llegar a ser bastante temperamental en ocasiones y a veces esas ocasiones eran más sorpresivas de lo que le gustaba a todos.

Aunque Julian parecía estar de buen humor esa noche, así que no se preocupó mucho.

Fah, dale. –dijo Lauta sin dejar de reír.

No importa que lo molestemos, después le puede pedir a su Alfa Foden que lo defienda. – se burló Rodrigo.

Dejen de joder ustedes o ya van a ver.

Les advirtió Julian, de repente pareciendo menos divertido que antes, señalandolos a todos con las cartas que estaba utilizando en el juego.

Enzo rió un poco mirando sus propias cartas. Recibió un leve golpe en el brazo y llevó sus ojos a la persona que lo había hecho notando que se trataba de Julian.

Se limitó a guiñar un ojo en su dirección, divertido.

Se habría molestado un poco si no se tratara de su mejor amigo y si no se tratara de un omega. Conocía a Julian desde hacía tantos años que esos gestos estaban permitidos entre ambos, aunque siempre siendo cuidadosos con el otro. A pesar de que bromeaban constantemente lo que menos deseaban era herirse de cualquier forma posible, por lo que intentaban ser cautelosos al respecto.

A Enzo le agradaba tener ese tipo de relación con Julian ya que había tanta confianza que era posible que se llevaran de una manera poco convencional para un alfa y un omega.

¿Queres que te cuente otra historia, Juli?– preguntó Dibu con una gran sonrisa.

Bueno, ya fue che. –interrumpió Enzo asegurándose de mostrar hartazgo en su voz.

Ustedes no saben, pero luego Juli tiene miedo y termina llamándome en plena madrugada asustado porque escucha ruidos fuera de su departamento. – terminó de contar mientras se reía.

¡Fue solo una vez eso, y era verdad, Enzo!

Era el gato de la vecina que se había metido en su departamento. – explicó Enzo al resto de sus amigos, recibiendo un coro de carcajadas en respuesta.

Mordida Equivocada. [Enzulian]Stories to obsess over. Discover now