Al día siguiente del encuentro en el departamento de Checo, ambos compañeros descansaban tras haberse unido una vez más. El celo de Sergio continuaba, aunque con menor intensidad, aún con la necesidad latente de estar cerca del alfa a su lado.
El sonido insistente del teléfono sacó a la pareja de su ensoñación. Max se estiró y tomó el aparato para entregárselo al mexicano.
—Es Carlos... debe estar preocupado por mi celo… no les he dicho nada —murmuró Checo, con un poco de culpa en la voz.
—Pues deberías decirle que ya no es necesario que se preocupen, pecas.
—P-pe... pero, ¿cómo le digo eso? No se quedará tranquilo con una excusa...
—Deja, yo me encargo.
Max tomó el teléfono de Sergio antes de que pudiera arrepentirse y contestó con calma, sin perder la sonrisa.
—¡Cabrón, hasta que contestas! Me tenías preocupado —se escuchó la voz de Carlos al otro lado.
—No he entendido ni una palabra de lo que has dicho, Sainz —respondió Max con tono divertido.
—¿¡Max!? ¿Q-qué haces con el teléfono de Checo? ¿Pasó algo?
—Nada grave, pero ya no es necesario que robes mis poleras. Ahora me encargaré yo como se debe del celo de mi dulce omega.
—Yo... espera, espera... ¿estás pasando el celo con Checo?
—¡Calos, préstame ese teléfono! ¡¿MAX VERSTAPPEN, QUÉ LE HAS HECHO A CHEQUITO!?
—Nada que él no quisiera... No te preocupes, Charles. Me estoy comportando —respondió el holandés sin perder la calma.
—Pues quiero escucharlo de él —dijo Charles con firmeza.
—Pecas, Charles quiere hablar contigo —dijo Max, pasándole el teléfono.
—Charlie, yo...
—¿Estás bien? ¿Acaso se topó con tu celo? ¡Si ese cabrón te obligó, yo lo mato!
—No, Charlie, tranquilo… No pude contarles todo porque mi celo se adelantó un día. En pocas palabras, tuvimos esa reunión y...
El omega le explicó a su amigo lo sucedido, sin entrar en detalles sobre lo ocurrido después de que él y Max aceptaran unirse. Con el monegasco más tranquilo, se despidieron con cariño, y los dos pilotos continuaron disfrutando de su tiempo juntos, abrazados entre sábanas y promesas silenciosas.
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Los meses pasaron. En ese tiempo, Max se encargó de hablar con Horner sobre la posibilidad de formalizar su relación con Sergio, y desde entonces, se dedicó con total entrega a cortejar al omega como era debido. Le brindó amor, paciencia, respeto… y Checo, conmovido por la constancia del alfa, terminó por corresponder con el corazón abierto.
Una vez oficializada su relación, hablaron con sus respectivas familias.
La familia mexicana recibió la noticia con alegría, orgullosos de ver a Sergio tan feliz.
Por parte de Max, su madre y hermana acogieron la relación con entusiasmo. Sin embargo, su padre fue más reacio al principio. Le costaba aceptar la idea. Pero al ver la determinación de su hijo y el cariño genuino que compartía con el mexicano, terminó cediendo para no perderlo.
Las amistades de ambos no podían estar más felices.
—Vamos, tío, si sólo ustedes dos no se daban cuenta de que eran el uno para el otro —dijo Fernando con una sonrisa burlona.
—Si tú lo dices, Nano… Max se ha portado como un sol conmigo. Ha sido maravilloso todo este tiempo juntos —respondió Sergio, bajando la mirada con una sonrisa suave.
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Olor a jacintos
Fanfiction|Chestappen||Charlos||Danlando| Max y Checo llevan siendo compañeros de escuderia 2 años, con el inicio del 2023 la relación del alfa y el omega luego de Brasil 2022 no se veía tan unida como antes. Buscando lo mejor para la escuderia Checo acepta t...
