•~EL INICIO•~

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Era la medianoche en el mundo de Lúmina, y la ciudad de Éidolon dormía bajo una neblina misteriosa que llegaba desde el mar. Pero para Sienna, la joven guardiana de la Torre de los Sueños Perdidos, la noche apenas comenzaba.

La torre era una estructura antigua, de piedra gris y ventanas estrechas, encaramada en la colina más alta de la ciudad. Dentro de sus muros, cientos de frascos de cristal resplandecían con una luz suave, cada uno conteniendo un recuerdo cuidadosamente guardado, protegido por el juramento ancestral de los guardianes. Estos frascos guardaban sueños, amores olvidados, traiciones y secretos que nadie más podía recordar.

Sienna recorrió los pasillos en penumbra, sosteniendo una lámpara de aceite y escuchando el eco de sus pasos. Sus padres habían sido guardianes antes que ella, y aunque amaba su labor, algo extraño en el aire esa noche hacía que su piel se erizara.

Cuando llegó a la sección norte, algo llamó su atención. Uno de los frascos, el número S-1578, titilaba como si algo en su interior quisiera escapar. Sienna frunció el ceño. Ese frasco contenía el sueño de un amor perdido, uno que alguna vez había sido tan intenso que sus dueños pidieron que fuera sellado para no recordar el dolor.

Estiró la mano, apenas rozando el cristal. En ese momento, una imagen fugaz cruzó por su mente: una figura oscura, con ojos intensos, recorriendo los pasillos de la torre mientras rompía los frascos uno a uno, liberando los recuerdos que deberían haber permanecido ocultos.

Parpadeó y la visión desapareció, dejándola aturdida. "¿Un ladrón?" murmuró. Jamás había ocurrido algo así en siglos. Los guardianes juraban proteger los recuerdos sellados por el bien de quienes los habían olvidado, y nadie, excepto ella, podía abrir la torre.

Una ráfaga de aire helado la envolvió, y escuchó un murmullo. Eran palabras en un idioma que no reconocía, pero lo entendió de alguna forma: "El pasado no puede ocultarse para siempre."

Temblando, Sienna retrocedió, y un pensamiento oscuro la asaltó: si alguien buscaba esos recuerdos, podría tener el poder de desatar un caos en Éidolon. Miró la torre una última vez y, sin pensarlo, se juró a sí misma encontrar al responsable antes de que liberara algo que el mundo no estaba listo para recordar sus sueños

LA TORRE DE LOS SUEÑOS PERDIDOS Hikayelerin yaşadığı yer. Şimdi keşfedin