pensar que toda tu vida siempre fue un laberinto oscuro y sin fin pero no solo eso, también sentir que no ves nada pero sabes que tienes dos ojos que solo de pronto no ven nada por qué están llenos de lágrimas,por eso ese sentimiento de no estar...
Me levanté a las 6:00 am para bañarme y comer algo. Mis clases empezaban a las 7:00, pero como vivo bastante cerca de la universidad, me doy ese mini lujo de dormir unos minutos más (aunque igual nunca descanso bien).
Cierro la puerta de la casa...
—Hasta que sales —dijo una voz muy familiar. Era Suga, mi mejor y único amigo.
Estaba apoyado contra la pared del edificio, con su cigarro encendido y ese pelo negro que siempre tiene como despeinado pero le queda bien.
—Ahh, hola Suga —le dije mientras me ponía mi chaqueta.
(Con Suga habíamos ido juntos a la secundaria, pero ahora cada uno está en una carrera diferente. Aun así, por suerte entramos en la misma universidad.)
—Hola, niño. ¿Listo para comenzar tus siguientes 5 años de sufrimiento? —dijo riéndose un poco.
—Sisi, lo que digas —le contesté, rodando los ojos. Me puse los audífonos y empezamos a caminar hacia la uni.
🚬🚬🚬
Ya llegando, lo primero que pensé fue que esta universidad parecía la típica de niños ricos. Todo se veía súper limpio, brillante y exageradamente caro. Suspiré bajito y maldije en silencio por haberle seguido el juego a mi mamá.
—Oye Kook, me sorprende que te hayas unido a esta uni —comentó Suga, medio burlón, mientras tiraba su cigarro al suelo.
—No tenía mucha opción, ya sabes cómo es mi mamá —le respondí, haciendo una mueca.
—Sí, lo sé. Igual... no sé, este lugar tiene pinta de comerte vivo —dijo mirando alrededor, mientras pasaban al lado nuestro varios chicos con mochilas carísimas y ropa de marca.
—Nah, como si fuera a dejar que me cambie —le dije con una sonrisa medio forzada.
Él solo me miró de lado, como si pudiera ver algo más allá de mis palabras. Solo él podía hacerlo.
—A ver cuánto te dura la rebeldía, Jungkook —dijo dándome un golpecito suave en el hombro.
Nos detuvimos justo antes de entrar al edificio principal. Él iba para el lado izquierdo, yo para el derecho.
—Nos vemos a la salida —me dijo.
—Sí, cuídate —respondí bajito, y seguí caminando.
📚 8:00 AM – Aula 102B 📚
El aula era enorme. Tenía ventanas altísimas y unos escritorios que brillaban como si los limpiaran con oro. Me senté al fondo, junto a la ventana, el mejor lugar para que nadie me moleste.
Al entrar, los demás no paraban de hablar entre ellos. Algunos ya parecían conocerse. Risas, saludos, selfies, nombres que no me importaban. Nadie me notó. Y eso estaba bien.
Yo solo saqué mi cuaderno y empecé a rayar una de las esquinas, mientras apoyaba la cabeza en la mano.
Desde afuera, seguro parecía tranquilo. Relajado. Pero por dentro...
"¿Qué estoy haciendo aquí?" "¿Y si nadie me habla?" "¿Y si tengo que fingir todos los días?"
Me mordí el labio. No podía dejar que se me notara nada. No aquí. No con ellos.
Una chica entró al aula y por un segundo me miró. Solo un segundo. Luego se sentó adelante con otras dos chicas. Supongo que fue solo casualidad. Nadie me ve realmente.
Volví a mirar por la ventana.
Y me repetí a mí mismo, por dentro:
"Pensar que toda tu vida siempre fue un laberinto oscuro y sin fin..."
. . . . . 🌗 Fin capitulo 1🌗 . . . . .
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PD: holis ✨
Está es mi primer historia espero les guste y lamento si ay algun error ortográfico 😊