El cielo nublado del mar del caribe oscurece la visión, la marea se vuelve más salvaje y la brisa marina pega en tu rostro y hace volar tu cabello, tal vez para muchos es una especie de alivio después de no estar en contacto durante días, semanas o meses con agua dulce para tomar un baño... O tal vez no, para este punto ya te habrás acostumbrado. No es como que te bañes mucho en tierra.
Está es la situación de la tripulación de la embarcación "El Kristalis" quien ya llevan un mes en el altamar, son una tripulación pequeña de diez tripulante a bordo, algunos desconocidos, otros conocidos, que más da, ahora estan juntos tal vez todo lo que dure sus cortas vidas, y aún que sea así, están en relativamente paz ya que se consideran libres, libres de las expectativas de la tierra, de sus horribles destinos por el simple hecho de dónde vienen, de su color de piel, de su orientación sexual, de su identidad, o no, simplemente quieren dinero fácil, aun así, ahora son como el mar, vasto y sin ataduras, indomable por el hombre.
-Me sorprende que hayamos durado ya un mes-.
Menciona el primer oficial, bebiendo ron de su cantimplora, esto lo hace en un murmullo sutil, no quiere bajar la moral de sus compañeros, sin embargo alguien le escucha, su compañero que posee el ojo cubierto por un parche de cuero.
-¿Por qué? creo que todos son muy capaces-.
El hombre turco voltea después de las palabras de su pálido amigo voltea su rostro al más nuevo tripulante el cual está martillando una tabla de la cubierta. Su compañero nota esto y también lo observa, el chico tiene dificultades mientras martilla, incluso está sudando.
-Es solo un niño, no puedes juzgarlo así-.
-Te recuerdo que tú estabas muy en contra de que se uniera-.
-Lo se... Pero... Pero yo también fui niño, se que no es fácil-.
-Tu no eras ningún niño, Hunter, tu ya eras un hombre, no importa tu edad siempre fuiste maduro y te las apañaste aquí-.
-Él también se las apaña, nunca le he oído quejarse-.
-Claro que no, su papi se queja por él-.
El hombre de lentes rotos se mueve entre la madera desgastada de la cubierta seguido por el segundo oficial, sus botas repicotean produciendo un ruido hueco y hasta amenazador.
-Sabe que sus prejuicios le están nublando el panorama ¿Verdad? Usted no confía de nadie, ni siquiera de mí-.
-¿Cómo podría hacerlo? Lastima que desertar tiene consecuencias, eso y ser corsario-.
Al más joven de entre los dos se le forma un ceño fruncido en la cien de su rostro, desvía la mirada hacia el mar y se concentra en el vaiven de las olas y el sonido que producen.
-No vuelva a decir eso, no nos vamos a vender-.
-Como quieras, todos ustedes apelan al sentimentalismo y no deberían-.
El primer oficial da un último sorbo de su cantimplora para después salir caminando por detrás del mástil al interior del barco, dejando a Hunter confundido por sus palabras, mira hacia las tablas mohosas y junta las cejas, piensa si lo que dice Alec tiene razón, si solo se estan dirigiendo a una lenta y tortuosa muerte.
-¿Qué traes, muchacho?-.
Hunter alza la mirada para mirar al más viejo de la tripulación, su diente de oro falso resalta entre el azulado paisaje deprimente.
-Nada, solo estaba pensando-.
-¿Pensando en qué?-.
Hunter no sabe cómo formular sus angustias, solo alcanza a mirar a Aiden con un poco de pena.
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Amigo de lo ajeno//Gabellie
Fanfiction---- AU PIRATA 🦜---- Inicios del siglo XVII, o más bien, la época dorada de la piratería, las enfermedades y podredumbre abundan al mismo tiempo que las desigualdades sociales. En un intento de ser libres la tripulación de la embarcación bautizada...
