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PRÓLOGO

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—Hemos evacuado a la mayor cantidad de personas posible. Todo parece despejado. ¿Estás segura de que hay una grieta aquí, Mónica?

—Las lecturas son claras, Armando. La cantidad de energía oscura es enorme. Mantente alerta.

El equipo de hechiceros, comandado por Armando, sigue guiando a las personas fuera del Autódromo Hermanos Rodríguez. Les dijeron que había una amenaza terrorista, intentando evitar que el pánico sobre las sombras se propagara.

Todo parece una falsa alarma, hasta que un estruendo sacude el centro del lugar, lanzando escombros por todos lados. Los gritos estallan, y el caos se desata.

—Ahí está lo que estábamos esperando —dice Rafael, el colíder de la misión—. Vamos, quiero terminar rápido; Montse va a preparar pambazos y no quiero perdérmelos. —Le da una palmada en la espalda a Armando y corre hacia el epicentro de la explosión.

Armando observa cómo el equipo sigue a Rafael, enfrentándose a bestias de sombras que ya comienzan a devastar todo a su paso. Justo cuando está a punto de unirse a la lucha, cuatro explosiones más estallan en diferentes puntos del lugar, una de ellas justo donde la gente sigue intentando evacuar.

Sin dudarlo, Armando corre hacia la zona de evacuación. Al llegar, las bestias ya han comenzado a atacar. La sangre corre por el suelo, salpicando las paredes.

—¡Mueran, malditas criaturas! —grita, lanzando un estallido de energía que desvanece a varias de las bestias al instante.

La batalla parece interminable. Cada vez más grietas se abren, y las criaturas continúan masacrando a todos a su paso. Armando, uno de los hechiceros más fuertes, está acorralado y agotado.

—¡Mónica! ¡Necesitamos refuerzos! ¡Esto no tiene fin!

Mira alrededor, incapaz de creer lo que ve. Sus compañeros están cayendo, devorados por la oscuridad. Intenta salvar a una compañera, pero una criatura humanoide la atraviesa antes de que pueda hacer algo. Ella lo mira, aterrada, antes de desplomarse.

—¡Armando! —La voz de Rafael lo hace girarse. Está siendo arrastrado por una bestia hacia una grieta—. ¡Cuida de Montse! —alcanza a gritar antes de desaparecer.

Armando se queda paralizado, viendo cómo la carnicería se extiende. Humanos y hechiceros, todos están cayendo. Y él, por primera vez, no sabe si logrará salir con vida.

HEREDERAS DIVINAS | EL LEGADO DE LOS DIOSES AZTECASStories to obsess over. Discover now