Capitulo 1

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     Stan se sentó, desolado y con el alma perdida, en la casa que alguna vez perteneció a su hermano. Una casa destruida, tanto física como emocionalmente, con las heridas que cargaban aquellas paredes. El ruido de sus propios pensamientos le impedían escuchar el golpeteo cada vez más constante y agresivo que provenía de la puerta de entrada. "¡¿Ford?! ¡Ford por favor abre la puerta! ¡¡STANFORD!!" Fue como un balde de agua fría que lo trajo de vuelta de sus pensamientos. Vió la sombra que se proyectaba de debajo de la puerta, alguien lo buscaba; peor aún, alguien buscaba a su hermano. Se escabulló intentando hacer el menor ruido posible hacia la puerta y se asomó por la diminuta ventanilla que lo separaba del exterior. Ahí estaba, un tipejo delgado, alto y con lentes, hacía perfecto sentido que estuviera buscando a Ford.

     "¿Por qué lo busca? ¿Qué quiere, quién...?" Stan bajó la guardia dos segundos que bastaron para que el sujeto se pegara contra el vidrio, de la frente a la barbilla, haciendo contacto visual intenso con él. "Stanford! Oh gracias a dios, no creí que vendrías!" Hubo un silencio. "Podrías... abrir la puerta? Ford..?" Stan lo miraba de reojo, buscando algo, una excusa que lo sacara de esa extraña situación. "Hace frío..." Stan recordó todos los inviernos que vivió solitario en el asiento de su auto. La ventisca resoplaba y el viento frío se metía por debajo de la puerta. Entreabrió la puerta lentamente, inseguro por su decisión, a lo que aquel desconocido entró con fuerza y le dio un abrazo que lo dejó atónito. Stanley no pudo hilar palabras mientras se limitaba a cerrar la puerta, con el sujeto aún colgando de sus hombros.

     - Lo siento tanto, Stanford. No debí irme así, cometí un error. - decía el desconocido mientras soltaba el abrazo para mirar a quien creía conocer, con una lágrima recorriendo su mejilla. - Este experimento me está haciendo daño, nos está haciendo daño. - La situación iba mucho más lejos del entendimiento de Stanley, "¿quien es este sujeto? ¿ Cual es su relación con mi hermano, cómo debería actuar con él? y más importante... ¡¿Qué diablos ha estado haciendo mi hermano aquí?!" El sujeto de lentes intentó alcanzar el cabello de quien pensaba era Ford para ser rápidamente apartado por las manos de Stan. - Tu cabello... está largo - Stanley tragó saliva, pensando que lo habían descubierto - ¿Cuánto tiempo me fui..? ¿Hace cuánto que no venía a verte..? Oh, Ford, todo es borroso. Estos últimos días han sido una confusión. Cree una máquina para intentar olvidar, y cada vez que volvían los recuerdos, la volvía a usar, no puedo olvidar, LOS RECUERDOS VUELVEN, FORD, VUELVEN. Y CUANDO TE VI EN EL PUEBLO, YO...

     - ¡Calmate, dios! - dijo Stan mientras agarraba sus muñecas y lo miraba a los ojos. El desconocido soltó rápidamente el contacto visual, pero se veía claramente más calmado ahora. Con el evidente problema de no saber por qué nombre llamarlo o como referirse a él, lo invitó a sentarse en la cocina mientras preparaba una taza de café. Pensó que lo más sensato sería reducirse a solo escucharlo hablar y poder sacar la mayor cantidad posible de información. Sin dejar que se descontrole, claro. Parece ser alguien fácil de descarrilarse en sus sentimientos. Podía ver de reojo al sujeto jugueteando con sus propios dedos, ocasionalmente intentando borrar las arrugas de su camisa (sin resultados), e intentaba mirar de vuelta a Stan pero no podía sostener la mirada contra la suya. Pines le alcanzó su taza de café y se sentó frente a él, al otro lado de la mesa. - Tranquilo, puedes contarme por qué estás aquí, tú, ehm... compañero. - El sujeto lo miró por un par de segundos, confundido, y soltó una pequeña carcajada.

     - ¿Ya no eres capaz de llamarme Fiddleford? - Stan lo miró perplejo, seguido de una risita nerviosa que quitaba la tensión en sus hombros. Ambos reían, y ya conocía su nombre.

     -Tienes razón, Fidds, lo siento - Este último lo miró confundido, pero a la vez cautivado por este nuevo apodo. - Entonces, ehm... ¿Qué decías del portal?

El Corazón del PortalStories to obsess over. Discover now