Los padres de Juan habían muerto en un accidente de coche. Juan tenía 15 años, su hermano mayor 20, se habían quedado solos tras ese horrible accidente.
Habían pasado tres días desde el funeral, Juan entró a casa y miró a su hermano en el sofá. La música de la televisión estaba alta, en la mesa había bolsitas. Juan suspiró y miró a los amigos de su hermano. Uno de ellos fue con él.
―Hola lindo, tú debes de ser Juan, ¿no?, el hermano de Drako
―Ah...si, soy yo...
El chico le miró de arriba a abajo con una sonrisa que a Juan le provocó escalofríos. Miró a sus otros amigos y entre todos le rodearon.
El chico habló.
―¿Sabes?, eres muy lindo...y...tus padres recién muertos y con un hermano drogadicto no vas a poder...salir adelante así que yo te puedo ofrecer algo.
Juan no respondió. Se lo pensó. Miró a su hermano y luego al chico.
―¿Que es?
―Yo te doy dinero y tú eres mi putita
Juan no dijo nada por unos instantes.
―¿Cómo voy a aceptar eso?, ¡claro que no!
Ese no fue una respuesta temporal.
Pasó el verano. Era principios de septiembre, llegaron las facturas, no tenían gran cosa para comer.
Juan cerró la nevera.
―Drako, no tenemos comida...
Miró a su hermano el cuál estaba en el sofá.
―De todas formas ni hambre tengo
―Con toda la mierda que te metes normal.
―Estás amargado, ¿no quieres un poco?
―No Drako no, ¡necesitamos dinero!, ¡nos van a echar de casa!
―¡Pues ponte a trabajar!
―¡Sigo en la ESO!
―¡No haber repetido!
―¡El mayor eres tú!
―¿Y que tiene que ver?
―¡Tú tienes que sacarnos adelante!
―¡Pues no lo voy a hacer!
Juan suspiró y se fue a su cuarto.
Recordó la oferta que Rubí, el amigo de su hermano, le planteo a principios de verano. Salió de su habitación y fue con su hermano.
―Déjame tú móvil
―Agarralo
Juan agarró el móvil y buscó el contacto, se lo pasó y dejó el móvil donde antes, volvió a su habitación y llamó a Rubí.
―¿Quién es?
―Ah... hola, soy Juan...el hermano de Drako...
―Oh, hola lindo, ¿que pasa?
―Quería aceptar la propuesta que me diste...
―Te lo has pensado mejor ¿no?
―Si... necesito el dinero...
―Vale, pues nos vemos en una semana, ahora me pillas lejos pero vamos vuelvo en una sema
―¿No podrías mandarme un adelanto?..tengo que pagar...
Rubí suspiró.
―Solo porque Drako es mi amigo, se lo mandaré a él
―Vale, gracias
―Vamos hablando
―Si, si
Rubí colgó y Juan fue corriendo a ver si les dio el dinero. Sonrió al ver la pantalla encenderse y agarró el móvil de su hermano.
―Ahora vengo
―¿Donde vas con mi móvil?
―Es importante
Juan se fue.
Al cabo de una semana, Juan había empezado las clases. No conocía a casi nadie así que se sentó al fondo del todo.
Uno de sus compañeros se sentó a su lado. Era un chico de pelo negro, ojos marrones muy oscuros y alto, muy alto comparado con él. No estaba muy seguro de si hablarle. Respiró hondo antes de girarse a mirarle.
―Holaa, ¿como te llamas?
El chico miró a Juan.
―Spreen, ¿tú?
―Juan
―Un gusto
Juan sonrió. El timbre sonó y Spreen se fue. Juan suspiró y se levantó también yéndose.
Se la paso solo en el recreo ya que sus amigos no le quería. Miró a la pista de fútbol y vio a Spreen jugando. Suspiró y se puso los cascos.
Desde fuera, Juan se veía un chico tranquilo, y, como no, rarito. Un año más Juan vio a sus amigos acercarse a él haciéndole burlas, bromas y chistes de mal gusto. Pero claro que solo son cosas de amigos.
Juan suspiró cuando llegó a casa. No iba a sobrevivir a todo este curso solo, con unos amigos que le hacían quedar en ridículo, con un hermano drogadicto y siendo "¿puta?"
Se le venía un año horrible. ¿Porqué todo empeora después de verano?, ¿porqué todo siempre tiene que empeorar?
YOU ARE READING
una razón para vivir // spruan
FanfictionLos padres de Juan murieron a principios de verano, su hermano es drogadicto y Juan acepta ser " la putita" de Rubí solo por dinero. Spreen tiene una mala relación con sus padres, ellos se la pasan en viajes de trabajo y cuando están en casa solo di...
