Capítulo 1: Catación

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 “Soy libre de estar mareado”
Rosenfeld 

La alarma suena, retumba en mis oídos, doy media vuelta en la cama para desactivarla, me quedo un rato de costado disfrutando de las sábanas blancas de seda, siento el gusto a vino todavía en mí paladar. 

El  almuerzo, con los ejecutivos de la bodega terminó tarde y decido dar una siesta, voy hasta la recepción a buscar mi llave, paso por la sala de comedor a buscar una botella de agua grande; siento su mirada, esta ahí medio recostada en el sillón leyendo, giro la cabeza y nuestros ojos se encuentran, se prenden fuego, levanto las cejas y sigo caminando, en un momento me detengo para asegurarme que me sigue, viene ella como una gacela atrás de su león, doblo en la esquina del eterno pasillo, entro a la habitación, dejo la puerta medio abierta. Ella entra y cierra la puerta con traba, desliza su vestido beige volátil, para quedar desnuda frente a mí, me acerco despacio, porque siento que su cuerpo quema, la doy vuelta y comienzo a acariciar su espalda, la ubico sobre la cama como si fuese una ofrenda, abro sus piernas para sumergirme en su oasis y me doy cuenta que hace bastante ese cuerpo es un desierto; mi instinto me susurra que necesita más adrenalina, así que me desabrocho el cinturón, saco del bolsillo la protección,bajo el pantalón  y fuertemente empiezo a apagar ese fuego acumulado, el corazón me late a mil, me encanta ir y venir con todo sobre su cuerpo, ella agarra las sábanas con fuerza, cubriendo su cara para acallar el placer en gemidos suaves. Rápido, porque ambos sabemos que no estábamos haciendo lo correcto, nos acomodamos un poco, salgo a ver si se veía alguien en el pasillo, al corroborar que estaba vacío, sale y yo voy al baño, me despojo de toda mi ropa para ducharme con agua fría; son como las cinco, prendo el aire, para recostarme en la cama y dormir un rato hasta las ocho, porque a las nueve nos reunimos con todo el staff en la sala principal, para ir acomodando nuestro sector y recibir a los invitados para la degustación deluxe. 

Me encargo  en preparar la tabla de quesos y uvas, junto al enólogo que ubica los vinos por categoría y las copas; las delegaciones de cada país van rotando con un jurado destinado para ir haciendo la catación y al mismo tiempo van poniendo el sobre con su puntuación en la urna, al finalizar la jornada, se hace el recuento, quien más votos positivos tenga, obtendrá el primer lugar: la mención y una suma importante de dólares, eso le favorecerá a la empresa; y a mí me asegura tener trabajo y viajar a otros países, representando como modelo a la marca Alianz Bodegas y ahora siendo su nuevo sommelier. 

Ya falta poco para terminar la jornada y que empiece la celebración, me encanta esta parte de mí trabajo también; levanto la mirada y la veo, está junto a uno de los ejecutivos de las primeras líneas de distribuidoras de España. Su mirada se nota más relajada y su cuerpo se ve más esbelto de lo que recordaba a través de ese vestido plateado, que lleva puesto.

—Un gusto saludarlo, señor Reis —le estiró la mano para juntarlas en un apretón.

—Os digo lo mismo. Les presento a mí señora, ella es Flor —dice, y la abraza un poco más. Nos miramos y ella solo asiente con la cabeza. La recuerdo sobre la cama, apretando las sábanas de seda blanca, sus gemidos callados, como entro y salgo de ella con brusquedad; mí miembro empieza a moverse, cuando siento una patadita por debajo de la mesa, por parte de mí compañero.

—Disculpe señor Reís, la verdad que es una muy buena oferta y es algo arriesgado que la haga sin todavía saber si ganaremos.

—Confío en mí paladar —se ríe —. Así que, si gana Alianz, tenerme en cuenta primero, para negociar.

—Si fuera por mí, cerraría el trato, ahora mismo.

—¡Vaiche boa! 

Llaman por micrófono, a cada representante de las bodegas, para subir al escenario; la tensión y alegría se siente en el aire, la expectativa para saber quién se quedará con el primer puesto del premio 3W (world winning wine) es latente. Empiezan por el tercer puesto y ésto siempre es una disyuntiva, en alegrarse por no quedar en ese lugar y seguir participando o una tristeza de poder quedar fuera de juego. 

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⏰ Last updated: Sep 10, 2024 ⏰

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