Odio esa estrella...

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Siento un peso grande en mi cintura, junto con un hormigueo de piernas que me notifica aviso de amputación. Me duele esto.

El agarre en los hombros de la mujer que tengo encima no deja de aumentar en fuerza. Me siento presionado.

La manera en la que parece quedarse quieta mientras su osico verde se apoya en mis labios es... anormal, no me gusta. Agregando más el hecho de una vibración en todo su cuerpo, hace que me sienta incómodo. Me siento mal.

Antes hubiera hecho mil y un cosas para estar en esta situación. Pero ahora haría un millón de cosas más para salir de esta situación impune y sin recuerdos de esto.

Siento como el agarre se relaja y abro los ojos. Veo como se mueve un poco hacia atrás para observarme. La miro en el rostro y ella lo nota, me devuelve la vista y noto como en sus ojos parece dibujarse una esperanza con un rubor en sus mejillas. De inmediato ella baja la vista y mira hacia lo que capto que es mi abdomen.
El agarre que tenía en mi hombre izquierdo se suelta y sube lentamente hacia mi cabeza, pasa acariciando mi cuello, causandome un espamo y que haga que me aguante la respiración. Su mano se detiene en mi mejilla y puedo sentir como una de sus garras curiosas me empieza a acariciar la oreja.

Aprovecho y miro a mi alrededor, sin girar la cabeza.
Mis pies se encuentran juntas y a la vez sujetadas por la musculosa cola que tiene la mujer.
Ella está completamente encima mío, como un peleador de artes marciales mixtas.
Aún que mis manos no estén sujetadas a algo, no puedo moverlos...
Siento algo suave en mis palmas, mis manos están sujetadas con fuerza al sillón puff en el que estoy recargado. Intento suavizar mi agarre pero mis manos no responden. ¿Acáso.... Tengo miedo?....

-...¿Y bien?....-
Mis pensamientos son interrumpidos cuando su voz, con un extraño cariño me habla.
-...¿Te agrada?...-
Me sigue hablando, mirándome a los ojos con ese color plateado que se posa en su iris.
-...si quieres, puedo continuar....
No... Por favor... Detente....
Me pongo más tenso de los hombros y ella lo nota.
-Relajate Inco... Solo déjate llevar...

-Bajate... Por favor.- Lo digo en un tono bajo.
Ella parece no escucharlo o ignorarlo, cuando noto que sus labios se vuelven a flexionar en lo que ella llama "Un beso" y se acerca hacía mi, repito las palabras más fuerte.

-Para, no me....- Soy incapaz de terminar la oración cuando noto que se acerca aún más. Volteo mi rostro hacia la derecha para que su intento de beso se vea frenado por mi mejilla.
Se devuelve a la posición alejándose unos centímetros sagrados más de mí.
Con su mano en mi mejilla me agarra la barbilla con tensión en sus dedos y me gira hacia ella sin mucho esfuerzo.

La observo algo seria, casi como una madre preocupada pero a la vez frustrada que inspeccióna el rostro de su hijo en busca de rasguños.

-...Pues yo no veo que des un PASO HACIA ATRÁS-. Eso lo último lo dice con un tono orgulloso y casi burlesco.

-...Olivia. ¿Qué demonios? Acaba con esto y ba...- mis palabras son cortadas cuando siento que se mueve y el peso que estaba en mi cintura se intensifica aún más.

-Pense que teníamos un trato, Inco.
Mientras dice eso, observo que su cola se suelta de mis piernas, pero debido al peso apenas puedo decir que las siento.
-¿Qué es lo que te hace cuestionar esto?... También puedo ser un poco más...Como te gusta llamarlo, "Divertido".
Su cola se enrolla en mi abdomen y observo como se pega aún más a mi ...Oh no, maldición... NECESITO SOLTARME.
Mis manos se ponen en su cola en un intento de buscar el final de esta y de inmediato un apretón monstruoso hace que saque el aire de mis pulmones como si fuera un globo desinflandose. La fuerza no disminuye hasta pasado unos segundos.
Con mis manos apoyadas en la cola de Olivia agarro una bocanada de aire que me hace sentir pánico aún mayor.
Mis músculos estan debilitados por la falta de aire, mi boca abierta como un hombre sediento y mis ojos mirando el techo mientras intentan no ver borroso.
Muevo la cabeza levemente hacia enfrente, intentando mirar con ojos de valentía a la persona que me hace esto. No recibo nada, más que una sonrisa de niña inocente y un ceño fruncido.
Ambas manos se apoyan en los costados de mi cara y me sostienen la cabeza para otro intento mas de beso. Dejo que pase. No puedo hacer nada sin el aire.
Después de un rato de ese beso quieto y extraño y más vibraciónes se aparta y suelta una risa peculiar. Casi copiando a una persona que yo conozco.

-Basta. Yá.- muevo mis ojos hacia la ventana de la habitación y observo a una sola estrella posada en el cielo, siendo está la única fuente de luz que hay en la habitación totalmente oscura.
"No hay estrellas más hermosas que otras, solo estrellas mejor posicionadas e iluminadas que otras"
Lo sé, pero estoy seguro de algo también. Odio esa estrella, la culpo como la causante de todo esto, y a la vez la miro con ojos de suplica, como si pudiera entrar por la ventana y parar esto con sus manos.

-Veo que aún no te convences, Inco, así que déjame hacerlo por ti....-. No me había dado cuenta de que en este transcurso en qué agarre aire ambas manos habían bajado a mi chaqueta, y solo escucho un "Ziiip" mientras recupero fuerzas. Pronto lo único que me tapa la parte posterior de la cintura es una camisa negra a medio quitar.
Cuando noto que su vista baja aún más, siendo exacto, hacia su propia cola, es cuando decido hablar.

-Detente, Olivia.

Cómo si hubiera presionado un botón de "Joder" ella voltea hacia mi con ojos de toro enojado y la sonrisa desaparece.

-No me llamo Olivia, ¡¡JODER!!.

No... No ahora, por favor...

-Deten esto. Me estás lastimando.

- ¿De que hablás? No hago nada de lo que no te hayan hecho.

-... - ella nota mi silencio y parece decepcionarse.

-¿ Es en serio, Inco?

Mi vida, mis asuntos.

-¿Crees que no eh notado como te gustan?-. Replica mientras la observo. -Lo he visto todo, escuchado, aprendido y adaptado para esto Inco, para hacerte feliz, Inco... Para poder decir que eres un trabajo de arte... Que somos un trabajo de arte....

Mis manos vuelven a su cola y la recorren en busca del final de esta.

-Detente-. Me dice ella

-Bajate, quítate de putas encima-. Contesto

Cuando logro encontrar el final de su cosa siento salir de mi boca un líquido que hace que me queme, es mi jugo gástrico. La fuerza en su cola es aterradora, me acaba de apretar aún más como una serpiente intentando matar a su presa a base asfixia.

-VEO QUE SI TE GUSTA RUDO, AL PARECER ELLA ASÍ LO LOGRO....

Cómo si la fuerza que ejerce en la cola aún no fuera suficiente, aumenta más, estoy casi seguro de que los pulmones ruegan por aire.
Con ambas manos suyas se aferran a mis hombros, está vez puedo sentir un goteo en sus garras. Es mi sangre, por lo que puedo oler.

-CUANDO FUE SU OBRA TETRAL, ESTUVISTE ALLÍ. ¿PIENSAS QUE NUNCA LO SUPE? ME MENTISTE.

Volteo mis ojos hacia ella y observo tristeza, iré y desesperación.

-PARECE QUE NUNCA TE DISTE CUENTA DE QUE ESTABA HARTA DE TODO ESO, ASI QUE DEJAME TE LO DIGO. ESTOY HARTA DE TODO ESO.

El agarre, ya aumento demasiado, me voy a quedar sin aguante en segundos. Maldición, maldición, MALDICIÓN, debo detener esto, pero noto que no lo hará. No puedo mover las piernas, no puedo salir de esta llave, no puedo mirar más allá de esta noche... No miraré otra noche... Si quiero salir de esto, necesito golpearla, mis brazos es lo único que responde...
Pero, eso sería, darle la razón a Mía.
Demonios, Mía.

-L...Lo....Sien....To...Ol....ivia...

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Próximo capítulo: Expositor de moda.

I Don't Wani Give UpDes histoires addictives. Découvrez maintenant