Prólogo

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Arranco la hoja de mi libreta, odiando tener que volver a hacerlo. Dicen que escribir para liberarte es terapéutico y relajante. Solo me hace odiar ser zurda por correr la tinta de la pluma con mi mano y odiarme a mí misma por seguir escribiendo sobre él.

Comienzo a escribir de nuevo.

22 de febrero del 2024

¿En qué momento nuestro 11:11 se convirtió en una hora más del reloj?

No sé si no puedo superarte porque me gustabas demasiado o porque fuiste el primero en gustarme de esa forma. Aun así, sigo anhelandote y no sé cómo dejar de hacerlo. Sigo queriéndote con la misma intensidad del primer día, solo que ahora sé cómo ocultarlo y negarlo.

Después de casi un año, sigo hablando como tú, usando las mismas expresiones que tú y frecuento los mismos lugares que me enseñaste. Dejaste una huella en mi ser que no se borra fácilmente. Es como una mancha de cloro en una blusa negra. No hay manera de volver a lo que fue antes. Ni aunque lo intentes disimular con un sharpie negro. Se nota.

Odio ser la niña que no supera a su ex. Pero fuiste el primero de esa niña. ¿Cómo puedo obligarla a dejarte ir tan fácilmente? Aún más cuando sigues apareciendo en mi mente y comparo a los demás contigo.

Todavía sigo soñando despierta sobre escenarios con tu presencia. Un reencuentro tal vez. Imagino que el trope de nuestro libro es childhood lovers. Y cuando te imagino con mi familia no hay vuelta atrás. Siempre encajaste perfecto con ellos. Sus chistes, sus juegos, sus planes de último minuto. Todo. ¿Por qué tuviste que ser tan bueno con ellos?

Siguen preguntando por ti. Se siguen preguntando por qué tomé la decisión de terminar contigo.

Yo lo hago igual.

Tu ya me superaste. Más rápido de lo que pensaba. Llegué tarde, y ella estuvo ahí para ti. Sé que la vida es muy corta como para estar perdiendo el tiempo con alguien que no está segura sobre lo que quiere.

Se qué no eres del todo inocente. Tu trajiste problemas a la mesa igual. No supimos manejarlo. Éramos tan jóvenes e inocentes en el amor. Seguimos siéndolo, pero todo escaló tan rápido que ni siquiera tuvimos un cierre digno de nuestro romance. Fue seca nuestra despedida. Como si meses antes no nos hubiéramos prometido la vida entera.

Se qué yo me alejé pero cómo me hubiera gustado que lucharas por mí. No lo intentaste. Pero no es momento de guardar rencores. Ya logré entender que lo que extraño ya no existe.

Te dejé ir hace más de un año, pero no he logrado olvidarte. Es momento de soltar por mi propio bien. Encontrarás a alguien perfecto para ti y, aunque me duela decirlo, yo no lo soy. Así como tú encontraste a alguien, sé que yo lo haré.

Tal vez no sea igual que contigo, realmente espero que no. Espero que sea mil veces mejor.

Deseo que encuentres quien te haga feliz  es momento de dejar ir el "¿qué hubiera pasado si...?".

I only wish you would've kissed me hard before you'd go, Evan.

Atentamente,

Ariel.

________

Observo la carta terminada. Las lágrimas calientan mis mejillas y unas logran llegar a la hoja. No hago nada para evitarlo. Contemplo como la gota de agua comienza a oscurecer el papel blanco y lo vuelve frágil. No me muevo. Solo respiro. Cierro los ojos.

Inhalo profundamente... exhalo.

Al abrirlos me siento en paz, cómo si un peso encima de mí se hubiese deshecho.

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⏰ Last updated: Mar 20, 2025 ⏰

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