-Entonces...- Dijo el alfa, mientras sonaba el cinturón desatarse. -Me encargaré de tu celo, omeguita.
Minho no podía ver, Piero había cubierto sus ojos con su propia corbata...
-¿Q-qué?- Gimió el omega, algo tembloroso.
Minho corría lo mas rápido que podía, estaba demasiado agitado y sus piernas dolían, pero no podía dejar de correr, menos cuando eran cada vez mas alfas quienes lo seguían.
Solo pasó por un callejón oscuro por la simple razón de querer volver a su hogar.
Pero claro, es omega. Eso fué una pesima idea.
Ahora debía correr de esos alfas necesirados y competitivos.
Pero de pronto...
Un hombre bien alto, con un cuerpo grande y bien trabajado, abraza a Minho, cubriendo su boca, empujandolo hacia él en un escondite, mientras los demás alfas pasaban de largo.
-Shh... Cuidado, pequeño.-Susurró, apartando la mano de la boca de Minho, quién estaba aterrorizado.
-Por favor... no me hagas nada, solo quiero-..- Su voz fué interrumpida al ser llevado a una salida del callejón repentinamente.
-No es seguro que estés aquí a tantas horas de la noche. Ademas que...- Huele un poco a Minho, sintiendo ese aroma a omega y a vulnerabilidad. -Siendo un omega, no puedes estar solo así como así en las calles.
-Es que-...
-Es que nada.- Interrumpió. -¿Donde vives? Iré a dejarte.
-Uh... no estoy seguro de eso...- Dijo algo desconfiado. -No te conozco...
-Tienes razón. Pero no puedo dejarte solo.- Trató de calmarlo, acariciando su hombro. -Confía en mí, ¿si?- Sonrió ligeramente.
-Bien... vivo en...
El alfa abre un poco mas sus ojos, algo sorprendido al escuchar la dirección de Minho. -¿Qué haces tan lejos de tu casa?
-Estaba en casa de mi mejor amigo...- Murmuró avergonzado.
-Hmm...- El alfa miró el cielo oscuro, y luego su relój.
-Es tarde, pequeño... deberías-...
-¿Ir a su casa..?- Interrumpió.
El alfa solo asintió, mirandolo a los ojos desde arriba debido a la gran diferencia de altura.
-No lo sé... ¿Cómo podría saber que usted no me hará... cosas?- Murmuró tembloroso, mirandolo a los ojos también, con claros nervios.
El alfa quedó en silencio, pensativo, y luego rió suavemente.
-Buen punto, chico listo.- Dijo entre ligeras risas. -Confía en mí, niño. No haré nada que no quieras, sé controlar mis deseos e impulsos.- Le dedicó una sonrisa traviesa, luego caminar con el pequeño, envolviendo su cintura con su brazo.
Piero estaba muy metido en sus pensamientos, mientras guíaba a Minho en el camino.
Tenía que admitirlo, solo "salvó" a Minho para tenerlo para él.
Hace tiempo no veía un omega tan bonito como él y...
Olía muy bien.
Tratará de conseguir su confianza para por fin, llevarlo a la cama.
-Por cierto, chico.- Rompió el silencio que había entre los dos.
Minho levantó la mirada hacia el mas alto, mirandolo con sus ojos de omeguita vulnerable y tierno... bien follable.
-¿Si?- Murmuró suavemente.
Su voz era tan suave que acariciaba la dura expresión en el rostro de Piero...
Pronto sería la dura...
-Uh...- Se puso algo nervioso cuando escuchó la linda voz del pequeño. -¿Cuál es tu nombre?
Minho sonrió, ligeramente, y se tomó un tiempo antes de contestar...
-Minho. Lee Minho.- Respondió con firmeza pero suavidad a la vez. -¿Y el suyo?
-Lindo nombre.- Dijo de forma seria. -Mi nombre es Piero.
Y luego, solo siguieron caminando, hasta llegar a casa del alfa.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.