-Sabes que te quiero muchísimo, y que eres la mujer de mi vida- le dijo Alex a Sandra
Sandra se coloco a su lado, puso su cabeza sobre su pecho y comenzó a escuchar su corazón.
Con las manos, masajeó su vientre para que Álex se relajase, mientras le observaba.
-Me encanta mirarte los ojos. Sabes que es mi recarga de energía , y siempre será así. Observarte un regalo para mis sentidos, y tocarte es sentir la paz que tengo desde que te conocí- le dijo Alex tocándole la mejilla con sus manos.
-Cariño... Todo va a ir bien. Solo sigue a mi lado, no dejes que tus sentidos desaparezcan; yo confio en ti. - le respondió Sandra ligeramente abatida.
Alex trató de incorporarse, y con su mano agarró la de Sandra
-Desde el día que te conocí, e agradecido a la vida el regalo de tenerte en mi vida. Y ahora con más ganas aún, recordaré cómo comenzó esta historia, nuestra historia. Esos primeros meses un tanto locos, tan auténticos y de cara al exterior tan irreales. Pero al fin y al cabo , un comienzo tan auténtico como real, donde jamás olvidaré como mi corazón y mi alma se encontraron contigo-
Alex hizo una pausa y prosiguió.
-¿Me acompañas en este viaje, hacia el pasado? Como el sexo desde el primer momento fue una explosión de fuegos artificiales en un cielo abierto, donde ni la lluvia ni el viento eran capaces de hacer frente a una pólvora tan incendiaria. Como nuestras almas fueron una sola e iban de la mano, regalando nos unos momentos que me encantaría recordar ahora contigo-
Sandra le agarró la mano y la agarró con fuerza.
-Desde el primer momento fuimos una sola persona. Detuvimos el tiempo y dejamos que todo ocurriese. Me parece bien cariño recordemos como fueron esos primeros momentos....-le respondió Sandra.
Alex se sentó en la cama, aparto un poco varias agujas que estaban en su brazo, y dejó el informe médico encima de la mesa para que Sandra pudiera tumbarse junto a él. La noche había caído y de fondo la luna les regaló una instantánea, para que ambos se recrean.
-Eres increíble.... Como me gustaba follarte sin parar cuando estábamos al principio en aquella habitación. Luego cierto es que ya en nuestra casa todo se multiplicó pero, en aquellos primeros meses joder . Al igual que ahora, no me cansaré de estrujarte entre mis brazos- dijo Alex besándola con delicadeza.
-Que momentos amor; imposible olvidarlo-
Sandra le miró a los ojos y le dijo en voz baja...
-¿Recuerdas la primera vez que fuimos a Madrid juntos? -
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El tamaño de la Luna
RomanceAlex y Sandra , comienzan a recordar como fueron sus primeros meses desde que que se conocieron volviendo a revivir alguno de esos momentos increíbles, y que no olvidarán jamás.
