¿Alguna vez se han preguntado dónde nace la luz? ¿Hacia dónde va? ¿Y si algún día desaparece? ¿Por qué ilumina tanto? O preguntarse también: ¿Quién la creó?
En algunos lugares se rumorea que son gases, en otros que son dioses, o simplemente que es una bola de fuego de un dragón que viaja por diferentes partes de la oscuridad iluminando el camino, pero todos están equivocados. Para entender esto, deberíamos remontarnos a otros momentos de este pequeño lado de la galaxia.
Hace más años de los que puedo contar, en este lado de la nebulosa se encontraban nueve magos de un tamaño y forma espeluznantes. Llevaban capas con forma de lenguas de serpiente, y cada uno tenía un color propio que les servía para diferenciarse de cada universo. Solo un mago representaba su propia galaxia, y se reunían aproximadamente cada 1000 años para discutir los acontecimientos en sus respectivos universos. En aquellos tiempos, antes de que los rayos de los soles iluminaran cada rincón de estos universos, reinaba la plena y absoluta oscuridad. Los planetas eran lugares vulgares, carentes del poder de un sol.
Estos magos se reunían en un planeta - cuya descripción dejaré para otro momento -. Eran seres malvados y grotescos, poco conocían sobre la felicidad o la tristeza. Simplemente existían para cumplir propósitos que ocupaban su tiempo de tal forma que no podían sentir ni pensar por sí mismos. Recordando aquel momento, solo puedo pensar en el corto diálogo que tuvieron:
G3: - Bienvenidos a la reagrupación número 3921. Hoy discutiremos sobre los nuevos seres que están apareciendo en estos mundos inhóspitos y de los cuales nadie sabe su origen.
G2: - Buenos días, caballeros. Me gustaría acotar que estos "seres vivos", de muy poco coeficiente intelectual y de carácter casi estúpido, están destruyendo miles de años de paz que me llevó construir en estos pequeños globos.
G3: - Muchas gracias por tu comentario. ¿Alguien más quiere aportar algo?
G6: - Sí, yo creo que deberías destruirlos. Si todos estamos de acuerdo, sería lo correcto, señores. Además, cabe destacar que nadie los ha creado, por lo tanto, el código nos permite actuar en tal situación.
G7: - Opino lo mismo, señores.
G4: - ¡¡NOSOTROS CREAMOS, NO DESTRUIMOS!! Deberíamos esperar y respetar la evolución de estos seres. Hace casi 8000 años, aparecieron otros seres que supieron convivir pacíficamente en solo 1000 años. Solo debemos esperar.
G8: - Estos seres están llenos de maldad, no piensan, no razonan. Seguramente ni siquiera tienen expresiones, y menos sentimientos. Son poca cosa, deben hacer "grrr", como simples animales.
G3: - Deberíamos llevar esto a votación para determinar si estos nuevos seres en cada universo deben ser eliminados o si les damos una mínima oportunidad de evolucionar.
G3: - Levanten la mano quienes estén a favor de destruirlos.
Cuatro levantan la mano.
G3: - Muy bien, ahora, ¿quién está a favor de darles una oportunidad?
Cuatro levantan la mano.
G3: - Creo que todo queda en manos de G1, que no ha votado por ninguna de las dos causas. ¿Qué opinas?
Se hace un silencio en la sala, todos los magos esperan su respuesta.
G1: - Magos de diferentes universos: quiero dejar en claro que nosotros CREAMOS, no destruimos, y también estoy consciente de que estas formas de vida están destruyendo otras formas de vida que tanto nos costó crear y conservar durante millones de años. Opino que cada uno haga lo que quiera con su universo. Quien quiera destruirlos, que los destruya, y quien no, que les dé una oportunidad. Quién sabe, algún día podrían llegar a ser una civilización agradable de la cual podríamos aprender mucho.
