Estaba en un bello campo de flores de varios colores, la fragancia que desprendían era deliciosa y reconfortante, el cálido sol, el canto de los pájaros, todo era perfecto y relajante. De pronto vi una figura a lo lejos, intenté enfocarla más, era un cuerpo desnudo, pero sin dejar claro si se trataba de hombre o mujer, era como si solo estuviese cubierto por una capa de piel sin ningún órgano externo y eso no era lo más raro, sino que cuando miré su rostro solo había una imagen difuminada, como si de la censura de una película se tratara. De un momento a otro el ambiente se volvió gélido, los pájaros pararon de emitir su hermosa melodía, el brillante sol fue ocultado por espesas nubes, todo se volvió silencioso y sombrío. La figura que había descubierto hace pocos minutos comenzó a moverse extremadamente lento hacia mí, intenté dar la vuelta y comenzar a correr para alejarme de ahí lo antes posible, pero ningún musculo de mi cuerpo se movió, no podía gritar, estaba paralizada y el miedo que sentía crecía mientras eso se aproximaba. Al tenerla más cerca logré distinguir venas oscuras en toda la extensión de su piel, mi respiración se aceleraba con la exaltación que sufría por intentar moverme y no lograrlo, quería cerrar los ojos y no mirar esa escena que se tornaba cada vez más oscura y perturbadora, pero no podía, era como si una fuerza invisible me mantuviese expectante y fija en esa posición. Lo que parecieron horas eternas transcurrieron y yo pensaba que moriría de un ataque al corazón ocasionado por el miedo, solo faltaban unos pocos pasos para que ¨eso¨ estuviese delante de mí, apenas podía respirar y de pronto, se detuvo a pocos centímetros, estiró su mano y justo cuando tocó mi frente, todo fue oscuridad y verdaderamente mi nerviosismo cesó para dar paso a una calma que no duró mucho, ya que sentí una extraña vibración y con ella... desperté...
Di un pequeño salto en mi cama que hizo que me incorporara al instante, gotas de sudor corrían por mi frente, lágrimas por mis mejillas y mi respiración era un lío, miré el reloj y eran las 5:55 am solo faltaban 5 minutos para que la alarma de mi móvil sonara, decidí desactivarla y levantarme para darme una ducha y proceder a prepárame. En pocas horas estaría entrando a mi nueva escuela, la universidad de medicina a las afueras de Londres, estaba entusiasmada puesto que hace poco había cumplido los 18 y comenzaría la carrera que tanto me gustaba. Ya en la ducha volví a pensar en mi sueño, a eso se resumían la mayoría de mis noches, extrañamente después de mi cumpleaños había comenzado a tener sueños bastante confusos sobre entornos agradables, que de pronto pasaban a ser escalofriantes al detectar esa presencia aterradora sin rostro. No sabía que significaban y no los había comentado con nadie por el momento, me daba vergüenza tener pesadillas a esa edad, por lo que atribuía esos sueños a los nervios de saber que la universidad se aproximaba y que una vez llegado el momento desaparecerían. Así que solo despertaba, tomaba un baño de agua fría y seguía adelante, aunque confieso que cada día trataba de atrasar lo máximo posible la hora de rendirme en los brazos de Morfeo, traté de olvidarme de eso y seguí con lo mío. Una hora y media después ya estaba casi lista, bajé a desayunar junto a mi mamá y llegando a la cocina me encontré con mi mejor amiga.
_ Me despierto y lo primero que escucho es una voz chillona y molesta, ¿quién será? Ohh claro, pero si es Anny _suelto con sarcasmo, digamos que a veces suelo usar un poco de humor negro para molestarla.
_ Ciara por favor ya hablamos de tu forma de expresarte no seas descortés _me reprende mi mamá, no acaba de adaptarse a mi forma de ser, que para ser sincera cambió desde que empezaron las pesadillas, me he vuelto un poco más fría, distante y sarcástica, es como si solo deseara estar sola y no ver a nadie, pero sé que tengo algunas personas importantes para mí y no es mi intención hacerles daño en determinadas ocasiones, para mí suerte por lo menos Ann ya se adaptó a esa nueva forma de ser.
_ No pasa nada señora Claudia _dice mi amiga, trato de mejorar mi actitud, así que me limito a saludar de forma general.
_ Buenos días.
_ Hola señorita alegría, lista para comenzar a salvar vidas.
_ Ni siquiera conozco el nombre de 10 huesos del cuerpo, que vidas se supone que salvaré, empezamos hoy, solo daremos aburridas y extensas clases que nos harán querer abandonar y seguramente hasta a ti te bajen 2 rayitas a tu intensidad _mi amiga inmediatamente cambió el semblante y juraría que sus ojos se cristalizaron al punto de casi derramar una lágrima. Mi madre me dedicó una mirada cargada de enfado y yo me limité a pronunciar un simple "lo siento" y dedicarles un leve encogimiento de hombros. Tuvimos unos minutos en silencio mientras terminaba mi desayuno y ya al culminar me levanté, e imitando el tono alegre de mi querida Ann dije. _ Bueno, pues comencemos la aventura _Claudia me miró con una ceja levantada ya que sabía de mi obvia ironía disfrazada en esa frase, sin embargo, Anny era demasiado dulce y un poco ingenua para notarlo, por lo que con una gran sonrisa se levantó, tomó su mochila y se aventuró a la entrada, reí internamente, la quiero mucho, me gusta verla feliz y no me gusta tratarla así, solo que últimamente me es imposible actuar de otra manera.
_ Hija, quiero que lleves esto contigo _mamá sacó del bolsillo de su chaqueta un hermoso colgante decorado con un corazón un poco extraño, era de un tipo de piedra preciosa casi transparente y dentro de esta se observa una pequeña flor morada. _ Es un amuleto para que te cuide y te de suerte en esta nueva etapa de tu vida, por favor nunca te lo quites, me lo prometes.
_ Está bien mamá, nunca me lo quitaré, te lo prometo _nos dimos un fuerte abrazo y antes de que se pusiera a llorar le dije que saliéramos, que llegaría tarde.
Ya en el auto sentada junto a Anny recosté mi cabeza en el vidrio de la ventanilla y supongo que a consecuencias de mis pesadillas sentía sueño casi todo el día, estaba agotada física y mentalmente y creo que mi amiga lo notó porque me preguntó en un susurro.
_ Estás bien, te noto cansada.
_ No lo sé solo... nada estoy bien _le respondí igual de bajo, aunque no creo que lo creyera totalmente porque me dedicó una de sus miradas de, ¨seguiremos esta conversación más tarde¨, yo solo cerré los ojos y durante todo el camino intenté descansar un poco.
_ ¡Llegamos! _gritó Ann sacándome de mi estado de relajación, abrí los ojos y miré por la ventanilla.
_ Woa _fue lo único que emitieron mis labios. Después de salir a las afueras de Londres y conducir por una larga carretera rodeada de bosque, delante de nosotras se levantaba una estructura de aspecto inglesa de los tiempos de antes, parecía vieja, pero a la vez... majestuosa, esa era la palabra para describirla, parecía un castillo.
_ Exactamente chicas esto es totalmente exclusivo y precioso, no nos demoremos más, tomen sus cosas y entremos.
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Luz, Secretos, Oscuridad Y Mentiras
ParanormalOscuridad... todo era oscuridad, no distinguía absolutamente nada y a la vez no era capaz de percibir ni el más mínimo sonido. Estaba sumida en una infinita oscuridad y un completo silencio y extrañamente... me sentía cómoda, no tenía miedo y una cu...
