Amarte, disfruto hacerlo, amarte, esa sensación de regocijo en mi pecho cuando te veo, esas mariposas que se posan en la boca del estómago y recorren mi cuerpo con un cosquilleo.
Me gusta verte discretamente y admirar cada parte de tu anatomía, tus ojos caramelos con chispas de un verde y miel, esas enormes pestañas negras, tus facciones endurecidas cuando tú mente divaga, amo esa reacción que llena de luz tu cara cuando te das cuenta que te estoy observando y la sonrisa que me das.
Disfruto ese momento en el que me doy cuenta que soy feliz por amarte, y siento correr por mis venas la dopamina ala par de la endorfina que me hacen sentirme plena y en completo extasis.
Supongo que a esto se refieren las personas cuando dicen que el dinero no compra la felicidad. No hay dinero que compre un sentimiento de esa magnitud, esa satisfacción que da el amar y ser amado, ese deseo incontrolable por estar cerca y respirar su aroma. ¿cómo es posible que pueda uno sentirse así de pleno con solo ver a una persona? ¿En qué momento llegas al punto de conformarte solo con verlo? Solo aquel que amo entenderá, por qué el que no lo a hecho aún no conoce la felicidad.
KAMU SEDANG MEMBACA
Antología poética
PuisiPensamientos de un amor elocuente y significativo tal vez al extremo
