01

33 6 0
                                        

Kyojuro abrió sus ojos con pesar y froto su rostro queriendo quitar la somnolencia de sus sentidos, soltó un sonoro suspiro y se dejó caer en el futón viendo el techo de madera de su habitación.

Pronto noto que era de madrugada, y eso le hizo sonreír. Se sentó y se estiró soltando un quejido ante el crujir de sus huesos, observo su ropa en un rincón y sonrió nuevamente, con sus ojos brillantes.

Era hora de volver a casa.

Tras vestirse y preparar todo para su pequeño viaje, Kyojuro salió de su finca mas alegre que de costumbre encontrándose con su compañero y amigo Uzui que llevaba un saco a sus espaldas.

Era bien conocido que ambos pilares salían de la cede para empezar el camino de vuelta a sus casas en el que pasarían un fin de semana de cada mes para volver a su hogar.

— Buenos días, amigo!- Rengoku exclamó al verle, el peliblanco sonrió abiertamente alcanzandole.

— Buenos días, te ves más feliz que de costumbre.

— Lo estoy.

— Cuál es el plan? Irás a una cita? A conocer chicas?.- Pregunto socarron codeandolo, Kyojuro ni se inmutó al contrario su rostro se puso neutral.

— Por que haría eso, si ya tengo a mi esposa?

Uzui tengen, conocido por las excentricidades se detuvo de golpe al escucharlo, borrando cualquier vestigio de sonrisa.

Esposa? Había dicho esposa?

— Desde cuando tienes esposa?- Pregunto exaltado colocándose frente a él.

— Dos años.

— ¡¿Que?! Por qué no me dijiste nada?! Yo siempre te hablo de mis esposas!

— Lose.

— A caso te averguenzas de ella?

— No! Jamás lo haría! Yuuki me enorgullece.

— Entonces?!

— No lo se, nunca preguntaste.

Y así sin más, Kyojuro avanzo en silencio dejando a su anonadado amigo atrás.

Rengoku kyojuro tenía esposa, eso uzui tenía que verlo con sus propios ojos.

NO COPIAS NI ADAPTACIONES

MAJO

SolareStories to obsess over. Discover now