Los hombres errantes caminan por la tierra con su rítmico andar, vanidosos, enterrando sus espinas en las suaves flores del campo, dichosos aquellos que están lejos de estos tiranos, que desgracia es amarlos, sí son parientes de satanás, tan crueles y viles que no se detienen hasta devorar el brillo y esperanza de un corazón ardiente, que no pararan hasta terminar con aquella chispa que almacena el alma de los ingenuos bienhechores"
Olivia no odiaba a los hombres, solo había caído en las garras de los desesperados y hambrientos en soledad, casi como un maldición desde su nacimiento, despojada del amor qué le correspondía de su padre, condenada a sentirse ajena.
YOU ARE READING
En Otra Vida
PoetryLas personas que parecen corrompidas siempre son aquellas qué el mismo mundo destruyo, toda la vida han sido esclavos de si mismos, lo que fueron y en lo que se convertirán, cansados de vivir, pero asustados de partir. La vida no siempre es justa, t...
